Familia de uniformado fallecido en Putumayo denuncia desinformación y fallas en entrega del cuerpo
En medio del duelo por el trágico accidente aéreo ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, la familia del subintendente de policía Ariel Leonardo Villota enfrenta un nuevo calvario debido a la desinformación y las fallas en la entrega de su cuerpo, según denuncias conocidas por Colprensa.
Versiones contradictorias y traslados fallidos
Yesenia Muriel, cuñada del policía fallecido, relató que las autoridades inicialmente notificaron a la familia que el cuerpo sería entregado por vía aérea en el municipio de Chachagüí, Nariño. Sin embargo, al desplazarse hasta ese lugar, les informaron que el traslado nunca se concretó, iniciando así una odisea de búsqueda de respuestas.
"Hablamos con la funeraria y nos dijeron que había faltado un documento. Primero que era de la Policía, luego de la Secretaría de Salud, y finalmente no se pudo hacer nada. Se tiran la pelota de un lado a otro y no entienden el dolor de una familia", expresó Muriel con evidente frustración.
Trato indigno y falta de respeto
Ante la falta de claridad, la familia regresó a Sibundoy, Putumayo, para continuar las averiguaciones. Horas después, les confirmaron que el cuerpo sería trasladado vía terrestre durante la madrugada al cementerio de Normandía. Pero al llegar al lugar, encontraron una situación que aumentó su indignación.
"Pensamos que lo iban a dejar en una sala fría y en un lugar más humano y más digno, pero hoy nos damos cuenta de que estaba en un garaje, no en ningún cuarto adecuado", denunció la familiar del uniformado.
Llamado a las autoridades
La familia cuestiona cómo, pese a tratarse de un servidor público que entregó su vida a la patria, las autoridades no respetan el dolor de las víctimas ni la dignidad de sus familiares. "Levantamos nuestra voz para que no le siga sucediendo con otras familias, que se respete el dolor ajeno. La Policía tiene que aprender a ser más humana", enfatizó Muriel.
Mientras continúan los trámites funerarios para los 69 militares fallecidos en este accidente, la familia insiste en la necesidad de evitar estas situaciones que incrementan el sufrimiento en momentos de profundo dolor. El caso expone fallas en los protocolos de atención a familias de víctimas en situaciones de emergencia nacional.



