La ciudad de Cali aún se recupera del impacto causado por un acto de vandalismo contra la iglesia La Ermita, uno de los íconos religiosos y culturales más emblemáticos de la ciudad. El responsable, conocido con el alias de ‘Rasputín’ y también autodenominado ‘666’, fue capturado gracias a la rápida intervención de la Policía Metropolitana de Cali.
Intervención policial y captura del responsable
El coronel Milton Melo, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cali, informó que la emergencia fue atendida de manera inmediata en el lugar, donde los agentes observaron cómo el individuo destruía parte de las figuras religiosas del templo. “Es importante resaltar que entre los daños se encuentra una imagen catalogada como bien de interés cultural, lo que reviste especial gravedad en este hecho”, declaró el oficial.
Melo añadió que el presunto responsable fue controlado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, garantizando tanto su integridad como la de los presentes. “Invitamos a la ciudadanía a denunciar oportunamente a través de la línea 123 para actuar de manera inmediata frente a cualquier acto que atente contra los espacios de fe, la convivencia y el patrimonio de todos los caleños”, concluyó.
Vandalismo registrado en video
El acto quedó grabado por una de las personas que se encontraban en la iglesia, quien intentaba calmar al agresor y evitar mayores daños. En las imágenes se observa a alias Rasputín quebrando varias figuras religiosas y subiéndose a un espacio donde se ubica una imagen de la Virgen, causando su destrucción.
Rechazo de la Arquidiócesis de Cali
El arzobispo de Cali, en representación de la comunidad católica, condenó enérgicamente el hecho, calificándolo como un “acto iconoclasta que va en contra de la fe de los fieles y vulnera la libre expresión de los creyentes”. Asimismo, destacó que, al tratarse de un bien cultural de la ciudad, el atentado representa una afrenta contra el patrimonio histórico de Cali.
Daños y cierre temporal del templo
Según el comunicado oficial de la Arquidiócesis, las imágenes del templo —incluida la del Señor de Caña, devoción tradicional de la región— sufrieron destrucción y deterioros significativos. Como medida penitencial, la administración de la capilla anunció el cierre temporal de sus puertas hasta el sábado 9 de mayo a las 10:00 a. m., tiempo destinado a labores de evaluación, limpieza y reparación.
“Oramos por quien cometió este delito y solicitamos a las autoridades la atención adecuada y pronta ante estos hechos delictivos”, expresó el arzobispado en su pronunciamiento.
Investigación y llamado a la paz
Las autoridades policiales ya recolectan elementos de prueba y adelantan las primeras diligencias para identificar a los responsables. Mientras tanto, líderes religiosos y culturales han hecho un llamado a la ciudadanía para preservar el respeto por los espacios de fe y memoria colectiva. El comunicado concluye con un mensaje de esperanza: “Cali merece vivir en paz, es lo que en el nombre del Señor, en la imagen del Señor de Caña, también vulnerada, pedimos y soñamos”.



