La devolución de la empresa de aseo Emsirva a la ciudad de Cali, anunciada por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, ha generado preocupación en la administración distrital debido a la falta de claridad sobre la operación actual del servicio y la titularidad de los usuarios. El alcalde Alejandro Eder expresó su inquietud ante el manejo de aproximadamente 870.000 usuarios de la empresa intervenida, e insistió en la necesidad de frenar temporalmente el proceso licitatorio hasta contar con un diagnóstico claro que garantice transparencia, continuidad del servicio y protección para los caleños.
Preocupación por la titularidad de los usuarios
“Adjudicar sin resolver la titularidad de los usuarios deja en limbo la certeza de quién recogerá la basura de los caleños y quién mantendrá limpia la ciudad a partir del 15 de mayo. Quiero dejar claro que los operadores han prestado el servicio durante más de 15 años mediante contratos definidos por el Gobierno Nacional”, afirmó el mandatario. La administración distrital sostiene que la actual interventoría habría permitido el vencimiento de contratos para la recolección de residuos, lo que hoy genera incertidumbre sobre la operación efectiva en distintos sectores de la ciudad.
Suspensión inmediata del proceso licitatorio
Eder solicitó de manera inmediata la suspensión del proceso de licitación que se adelanta para seleccionar nuevos operadores, argumentando que este procedimiento podría carecer de bases claras si no se define previamente la titularidad de los usuarios. “Estamos pidiendo a los entes de control que se suspenda el proceso de licitación adelantado por Emsirva. De lo contrario, podríamos recibir una empresa con deudas difíciles de asumir, y lo que buscamos es proteger los recursos de los caleños”, señaló.
Antecedentes de Emsirva
Emsirva se encontraba bajo intervención desde hace varios años debido a problemas financieros y operativos, una medida que busca garantizar la continuidad del servicio público de aseo. Sin embargo, la administración distrital advierte que la falta de claridad en la titularidad de los usuarios y el vencimiento de contratos ponen en riesgo la prestación del servicio a partir del 15 de mayo. La alcaldía insiste en que se debe realizar un diagnóstico completo antes de continuar con cualquier proceso licitatorio, para evitar que la ciudad asuma deudas y garantizar la transparencia en la selección de nuevos operadores.



