Tragedia aérea en Putumayo deja 69 militares fallecidos y 57 heridos
Un devastador accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana ha conmocionado al país, con un balance preliminar de 69 uniformados fallecidos y 57 heridos, de los cuales 14 se encuentran en estado crítico. La tragedia ocurrió en Puerto Leguízamo, departamento de Putumayo, durante un vuelo rutinario que terminó en catástrofe.
Testimonios de sobrevivientes revelan momentos de angustia
Entre los relatos que comienzan a reconstruir lo sucedido destaca el del soldado profesional Mauro Peñaranda, quien narró telefónicamente los momentos de pánico vividos a bordo de la aeronave militar. "El avión traqueaba", describió el uniformado sobre los primeros indicios de problemas técnicos.
Según el testimonio del militar, la emergencia se desató pocos minutos después del despegue, cuando la aeronave empezó a presentar fallas evidentes. "Se iba hacia un lado y se escuchaba un ruido", relató Peñaranda, quien además aseguró que en medio de la situación crítica no recibieron instrucciones claras desde la cabina de mando.
Caos absoluto durante el impacto
El momento del impacto marcó el inicio de una escena de desesperación total. Según el sobreviviente, muchos de los pasajeros gritaban, lloraban y pedían ayuda mientras la aeronave perdía estabilidad. Los ocupantes intentaban sostenerse como podían dentro del avión que presentaba graves fallas estructurales.
El soldado confesó que no tiene claridad sobre cómo logró salir con vida del avión en llamas, un detalle que evidencia la magnitud del siniestro. Actualmente, forma parte del grupo de 57 sobrevivientes y recibe atención médica en el Hospital Militar de Bogotá por golpes y diversas lesiones.
Posible sobrepeso en la aeronave
Consultado sobre versiones que apuntan a un posible sobrepeso del avión, el militar explicó que en la aeronave viajaban más de un centenar de soldados con su equipo completo, lo que representaba una carga considerable. Sin embargo, evitó atribuir responsabilidades o confirmar si esta condición influyó directamente en el accidente.
Rápida respuesta de la población civil
En medio de la emergencia, Peñaranda destacó la inmediata reacción de la población civil local. Según su relato, habitantes de fincas cercanas llegaron rápidamente al lugar del siniestro y auxiliaron a los heridos con notable valentía.
Algunos de los uniformados fueron trasladados en motocicletas hacia centros asistenciales, una acción que resultó fundamental durante las primeras horas posteriores al accidente, cuando cada minuto era crucial para salvar vidas.
Balance detallado de víctimas
De acuerdo con las autoridades militares, entre los 69 fallecidos se encuentran 61 militares del Ejército Nacional, seis integrantes de la Fuerza Aérea Colombiana y dos miembros de la Policía Nacional. La identificación de las víctimas continúa en proceso.
En cuanto a los sobrevivientes, 23 reciben atención médica especializada en el Hospital Militar de Bogotá, 26 en el Batallón de Sanidad Militar en la capital del país, y ocho más permanecen hospitalizados en Florencia, Caquetá, donde son atendidos por sus graves heridas.
Historias detrás de las víctimas
Entre las víctimas mortales se conoció la conmovedora historia de los hermanos Santiago y Daniel Esteban Arias, oriundos del municipio de Puerto Libertador, Córdoba. Su familia enfrenta actualmente el dolor insondable de perder a dos seres queridos en un mismo accidente.
Las operaciones de rescate continúan en la zona del siniestro, donde equipos especializados de las Fuerzas Militares trabajan incansablemente para recuperar todos los restos de la aeronave y completar la investigación sobre las causas exactas de esta tragedia que ha enlutado a las fuerzas armadas colombianas.



