Bogotá se posiciona como líder mundial en innovación de salud pública con estrategia contra el VSR
La capital colombiana ha dado un paso histórico que la coloca en el mapa global de la innovación en salud pública. Con la llegada de 3.800 dosis del anticuerpo monoclonal nirsevimab (comercializado como Beyfortus), Bogotá se convierte en la primera ciudad del mundo en implementar de manera completamente autónoma una estrategia híbrida de inmunización contra el virus sincitial respiratorio (VSR), financiada exclusivamente con recursos propios del distrito.
Un modelo innovador de protección temprana
La Secretaría Distrital de Salud, que lideró todo el proceso de gestión y adquisición de esta tecnología de vanguardia, anunció que Bogotá integrará dos herramientas preventivas en un mismo modelo integral. La estrategia combina la vacunación de mujeres gestantes con la aplicación del anticuerpo monoclonal en recién nacidos que presenten condiciones específicas de vulnerabilidad.
Esta combinación constituye lo que los expertos denominan estrategia híbrida, un enfoque diseñado específicamente para cerrar las brechas en la protección temprana durante los primeros meses de vida, cuando los bebés son más susceptibles a infecciones graves.
El VSR: una amenaza silenciosa para la primera infancia
El virus sincitial respiratorio representa uno de los principales responsables de infecciones respiratorias graves durante los primeros meses de vida y constituye una de las causas más frecuentes de hospitalización en menores de cinco años en todo el país. A diferencia de las vacunas tradicionales, que estimulan al organismo para que produzca sus propios anticuerpos, el nirsevimab ya contiene los anticuerpos completamente formados, lo que proporciona una protección inmediata desde el momento de su aplicación.
Esta característica resulta fundamental durante los primeros meses de vida, cuando el sistema inmunológico del recién nacido aún se encuentra en desarrollo y no ha alcanzado su plena madurez para enfrentar patógenos complejos como el VSR.
Población prioritaria y mecanismo de distribución
El biológico será distribuido desde el centro de acopio distrital hacia las cuatro Subredes Integradas de Atención en Salud y la EPS Compensar, instituciones que a su vez lo entregarán a las IPS con servicios de parto y vacunación autorizadas. La aplicación se realizará bajo lineamientos técnicos estrictos y protocolos de seguridad validados internacionalmente.
La estrategia prioriza específicamente:
- Recién nacidos entre las semanas 33 y 35 de gestación que no cumplan los criterios para recibir palivizumab
- Bebés desde la semana 36 de gestación cuyas madres no hayan accedido a la vacunación durante el embarazo
- Casos especiales que incluyen hijos de madres con inmunosupresión
- Menores con enfermedades respiratorias o cardiacas complejas preexistentes
Un hito en la gestión autónoma de salud pública
Uno de los elementos más destacables de esta iniciativa es que la ciudad adquirió esta tecnología avanzada utilizando exclusivamente recursos propios, sin depender de procesos de compra a nivel nacional. Esta decisión estratégica convierte a Bogotá en pionera absoluta en la adopción programática de herramientas innovadoras contra el VSR a nivel municipal.
El secretario Distrital de Salud, Gerson Bermont, calificó la medida como "una acción concreta que salva vidas y reafirma el compromiso inquebrantable de la ciudad con la primera infancia". Según sus explicaciones, el uso combinado de vacunación materna y anticuerpo monoclonal permite ampliar significativamente la cobertura de protección frente al virus, creando un escudo inmunológico más robusto.
Compromiso político con la salud infantil
Por su parte, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, destacó que con esta decisión histórica la capital no solo protege a su población más vulnerable, sino que se establece como referente internacional en políticas de salud pública innovadoras. El mandatario distrital recordó que el VSR representa la principal causa de hospitalización en menores de cinco años en Colombia y que esta estrategia integral apunta directamente a reducir de forma drástica los riesgos de complicaciones graves y mortalidad infantil asociadas a esta infección.
La implementación de este modelo híbrido posiciona a Bogotá como laboratorio viviente de innovación en salud pública, demostrando que las ciudades pueden tomar liderazgo en la protección de sus habitantes más jóvenes mediante decisiones audaces basadas en evidencia científica y compromiso social.