Negligencia médica en Salud Total pone en riesgo la vista de joven bogotano
Johann Sebastián Sánchez, un joven de 24 años residente en Bogotá, se encuentra en una lucha contra el tiempo para salvar su ojo derecho y evitar una meningitis potencialmente mortal, situación que su familia atribuye directamente a la negligencia médica de la EPS Salud Total. Lo que comenzó como un fuerte dolor de cabeza ha escalado a una crisis de salud que mantiene al borde de la ceguera a este estudiante de maquillaje profesional.
El inicio del calvario médico
El viacrucis de Johann comenzó la noche del lunes 2 de marzo de 2026, cuando regresó a su casa después de trabajar y manifestó a su madre, Diana Solis, un dolor de cabeza intenso que afectaba su ojo derecho. Inicialmente tratado con acetaminofén, el dolor se intensificó durante la madrugada, llevando a la familia a buscar atención en urgencias de la Clínica Virrey Solis.
"Nos negaron la atención argumentando que todos los signos vitales de mi hijo estaban estables", relata Diana Solis con evidente frustración. "Nos enviaron de regreso a casa con la indicación de solicitar una cita ordinaria con la EPS, como si el dolor insoportable no fuera una emergencia real".
La burocracia que empeora la condición
Siguiendo las instrucciones recibidas, la familia solicitó la cita médica que fue programada para el miércoles 4 de marzo a las 2:00 p.m. Sin embargo, el dolor de Johann se intensificó tanto que debió abandonar su trabajo como vendedor en una cadena comercial del país. Para cuando llegó a la consulta programada, ya presentaba inflamación facial y enrojecimiento ocular.
El diagnóstico inicial fue sinusitis, con tratamiento ambulatorio que resultó completamente inefectivo. "Mami, no puedo del dolor, siento que la cabeza me la estuvieran oprimiendo por dentro", fueron las desesperadas palabras del joven antes de que su condición se deteriorara dramáticamente.
Hospitalización y traslados fallidos
La noche del miércoles, con la inflamación extendiéndose desde la frente hasta debajo del pómulo, Johann fue finalmente hospitalizado. Los médicos identificaron una infección bacteriana que ponía en riesgo inminente su ojo derecho, requiriendo traslado urgente a una institución de nivel 4 para atención especializada y realización de TAC.
El jueves por la tarde llegó al Hospital San Carlos, donde recibieron otra noticia desconcertante: "Pero mamita, yo no entiendo por qué lo remitieron acá si nosotros no tenemos la especialidad de oftalmología", les explicó un médico. Desde entonces, la familia espera una nueva remisión a instituciones como la Clínica Nogales, Fundación Santa Fe, Hospital San Ignacio o Hospital San José Centro.
Cinco días de espera y desesperación
Han transcurrido cinco días desde que se solicitó la remisión adecuada, tiempo durante el cual los médicos han advertido que cada hora sin tratamiento especializado aumenta el riesgo de pérdida ocular y desarrollo de meningitis mortal. La familia ha realizado múltiples gestiones:
- Dos quejas formales ante la Superintendencia de Salud, sin respuesta
- Solicitud de apoyo a la Secretaría de Salud de Bogotá, que citó alta ocupación hospitalaria
- Llamadas constantes a Salud Total, que en una ocasión aprobaron remisión a un centro de citas médicas en lugar de a un centro asistencial de nivel 4
La tutela como último recurso
La única respuesta efectiva llegó mediante una tutela interpuesta ante el juzgado 38 penal municipal, que ordenó a la EPS Salud Total realizar el traslado de Johann a un centro de salud nivel 4 en un máximo de dos días. Mientras tanto, el joven permanece hospitalizado, con su futuro profesional como estudiante de maquillaje profesional en suspenso.
EPS Salud Total se limitó a declarar que no entregan comunicados sobre casos específicos, afirmando que su labor se circunscribe a gestionar internamente cada situación. Esta postura contrasta dramáticamente con la urgencia médica que enfrenta Johann Sebastián Sánchez, cuyo caso expone las fallas sistémicas en la atención de salud en Colombia.



