Granjas peleteras en China: un riesgo viral latente
Los animales criados para la obtención de pieles, como zorros, visones y mapaches, pueden ser portadores de diversos virus que infectan a las personas. Las granjas peleteras, especialmente en China, suelen estar mal reguladas y presentan medidas de bioseguridad laxas, lo que las convierte en un foco de preocupación para la salud pública global.
Un panorama alarmante en Liaoning
En la provincia de Liaoning, al noreste de China, el fuerte olor almizclado invade el aire cerca de Tong’erpu, uno de los mayores centros de comercio de pieles del país. Aquí, granjeros como el Sr. Wang mantienen a cientos de zorros árticos en jaulas de malla metálica, alimentándolos sin protección adecuada. Esta práctica, aunque esencial para la subsistencia de muchas familias, conlleva riesgos significativos, incluyendo fluctuaciones en los precios de las pieles y brotes de enfermedades misteriosas.
China es un líder mundial en la producción de pieles, con una industria que empleaba a unos 6 millones de personas y valía 61.000 millones de dólares en 2021. Sin embargo, los brotes de enfermedades en estas granjas, como la diarrea que mató a cientos de zorros en el pasado, a menudo no se investigaban antes de la pandemia de COVID-19.
El virus SFTS: una amenaza creciente
Estudios recientes han identificado el virus de la fiebre alta con síndrome de trombocitopenia (SFTS) como un patógeno especialmente preocupante. Este virus, descubierto por Yu Xuejie de la Universidad de Wuhan, puede causar síntomas graves en humanos, como hemorragias, vómitos, diarrea y fallo orgánico. Desde 2009, los casos en China han aumentado drásticamente, con aproximadamente 5.500 confirmados solo el año pasado, casi el triple que hace cinco años.
El SFTS se transmite principalmente a través de garrapatas, como Haemaphysalis longicornis, que se alimentan de diversos huéspedes. En granjas peleteras, los animales pueden infectarse a través de aves o roedores que contaminan el pienso, o por contacto cercano entre ellos. Brotes recientes en zorros de Shandong y Liaoning han demostrado la letalidad del virus en estos entornos, con muertes masivas y genomas virales que muestran reordenamientos peligrosos.
Riesgos para los trabajadores y la sociedad
La falta de regulación en la cría de animales para pieles en China expone a los trabajadores a graves peligros. En 2023, dos mujeres que trabajaban en una granja con miles de mapaches, visones y zorros murieron por SFTS, probablemente infectadas a través de aerosoles durante el despellejamiento de animales. Investigaciones revelaron que muchos trabajadores carecían de conocimientos sobre protección y que las muestras ambientales en las granjas dieron positivo para el virus.
Eddie Holmes, virólogo de la Universidad de Sídney, advierte que estas granjas son "espectacularmente arriesgadas" y podrían ser el caldo de cultivo de la próxima pandemia. Otros estudios han identificado casi 40 virus con potencial de infectar a humanos en animales peleteros, incluyendo coronavirus y virus de la gripe, lo que subraya la urgencia de mejorar la vigilancia y bioseguridad.
Soluciones y perspectivas futuras
Aunque algunos países han prohibido la cría de animales para pieles tras la COVID-19, científicos como Lauri Kareinen de Finlandia sugieren que prohibiciones totales podrían empujar la industria a la clandestinidad, haciéndola más peligrosa. En su lugar, abogan por una mejor regulación, como la instalación de redes para mantener alejadas a las aves, el uso de equipos de protección y la reducción del hacinamiento en jaulas.
La vigilancia regular de patógenos en animales y trabajadores es crucial para prevenir epidemias. Sin estas medidas, como señala Holmes, la sociedad enfrentaría un "fracaso absoluto y total" en caso de un brote grave. Mientras tanto, en Tong’erpu, granjeros como Wang lidian con precios bajos y la presión económica, mientras cada jaula representa una potencial bomba de tiempo viral.
Este artículo destaca la necesidad urgente de abordar los riesgos en las granjas peleteras para proteger la salud pública y evitar futuras pandemias.



