Gasto en salud de hogares colombianos alcanza nivel crítico según datos del Dane
El gasto en salud de los hogares colombianos alcanzó en 2025 el 6,9 % del Producto Interno Bruto (PIB), el nivel más elevado registrado en la serie histórica reciente, según información proporcionada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). En términos concretos, cada hogar destinó en promedio 6,9 millones de pesos anuales a este rubro, lo que representa una presión financiera creciente sobre los presupuestos familiares en todo el territorio nacional.
Distribución inequitativa del gasto afecta principalmente a los más vulnerables
Detrás de este incremento estadístico se esconde una profunda crisis financiera del sistema de salud que está impactando directamente a los usuarios. Andrés Vecino, analista de sistemas de salud de la prestigiosa Universidad Johns Hopkins, explica que el crecimiento del gasto es apenas el síntoma visible de un problema estructural mucho más grave y complejo.
"El incremento del 6,3 al 6,9 % del PIB no es solo gasto de bolsillo. Es el crecimiento de toda la canasta de salud", precisa el experto. Vecino advierte que en esta canasta conviven dos dinámicas distintas pero igualmente preocupantes: por un lado, el aumento del gasto directo que realizan los hogares cuando necesitan atención médica, y por otro, la expansión acelerada de los seguros privados, que incluyen desde pólizas tradicionales hasta planes de medicina prepagada.
Los hogares más pobres destinan proporción mayor de ingresos a salud
El analista insiste en que el foco del debate no debería limitarse al tamaño del gasto, sino a su distribución entre los diferentes estratos socioeconómicos. "El problema no es el incremento en sí mismo, sino cómo se distribuye", subraya con énfasis. Los datos disponibles revelan un panorama alarmante: el gasto de bolsillo se duplicó en los hogares del quintil inferior, es decir, en los aproximadamente 10 millones de colombianos más pobres.
Este gasto pasó de alrededor del 7% a cerca del 12% de sus ingresos, lo que según Vecino "es gravísimo" y resume una de las mayores alertas del sistema actual. Los hogares más pobres están destinando una proporción mucho mayor de sus recursos a pagar directamente por servicios de salud, comprometiendo así su capacidad para cubrir otras necesidades básicas fundamentales.
Crecimiento de seguros privados refleja pérdida de confianza en sistema público
Paralelamente, los datos de Fasecolda muestran que en los últimos dos años los seguros privados en salud han experimentado un crecimiento aproximado del 20% en dos ejercicios consecutivos. Vecino explica este fenómeno señalando que "la gente siente que el sistema público no les está prestando los servicios que debería y teme que, si se enferma, no va a recibir atención oportuna".
En términos prácticos, este desplazamiento del gasto hacia la salud implica que los hogares están reasignando recursos significativos. Mientras en los hogares de ingresos altos esto suele traducirse en menor gasto en entretenimiento, en los hogares de bajos ingresos el ajuste es mucho más dramático, afectando directamente rubros esenciales como vivienda y alimentación.
Crisis estructural con múltiples dimensiones problemáticas
El experto identifica tres frentes críticos donde el sistema presenta daños estructurales profundos:
- Se rompió la mancomunación del riesgo de las EPS
- Se perdió la confianza entre los actores del sistema
- Se deterioró la capacidad instalada con cierre de aproximadamente 36.000 servicios de salud entre 2023 y 2025
Vecino sostiene que el sistema ya se encontraba en un equilibrio inestable con problemas acumulados, pero la actual administración "acabó con la confianza, con la mancomunación del riesgo, desfinanció el sistema y deterioró la capacidad instalada". Con estas acciones, según su análisis, el sistema fue lanzado al borde del colapso.
Próximo gobierno enfrentará desafío monumental
La crisis del sistema de salud se perfila como el principal desafío que enfrentará el próximo gobierno, según la evaluación del experto. Vecino advierte que será extremadamente difícil resolverla debido a la complejidad de los problemas acumulados y al deterioro generalizado de la infraestructura y la confianza institucional.
"Hoy el sistema se sostiene únicamente porque los actores están esperando que llegue un gobierno responsable", afirma el analista. Y añade una advertencia contundente: "si llega un gobierno que continúe en esta misma línea, el sistema de salud se quiebra".
La situación afecta no solo a las EPS y hospitales, sino a toda la cadena de valor del sector salud, incluyendo médicos, enfermeras, proveedores y personal administrativo. Colombia enfrenta así una encrucijada crítica donde las decisiones políticas de los próximos meses determinarán el futuro de la atención en salud para millones de ciudadanos.



