Familia de menor fallecido anuncia acciones legales contra altos funcionarios
La familia de Kevin Arley Acosta, el niño de siete años que falleció el pasado 13 de febrero en Bogotá, anunció que interpondrá denuncias penales contra el presidente Gustavo Petro, el ministro de Salud Guillermo Jaramillo y el interventor de la Nueva EPS, Luis Óscar Galves Mateus, por presunta negligencia en la atención médica que habría causado la muerte del menor.
Detalles del trágico caso
Kevin Acosta, quien padecía hemofilia A severa desde los nueve meses de edad, murió en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Misericordia en Bogotá después de sufrir un accidente en bicicleta en Palestina, Huila, el 9 de febrero. Según la versión familiar, el niño llevaba más de dos meses sin recibir el medicamento profiláctico esencial Emicizumab (conocido como Hemlibra), que se aplica cada 28 días y le permitía llevar una vida relativamente normal.
El abogado Manuel Villanueva, representante legal de la familia, afirmó que la muerte del menor estaría directamente relacionada con fallas en el suministro del tratamiento que requería desde su nacimiento. "La EPS conocía la condición médica del menor y tenía la obligación de garantizar el suministro continuo del medicamento para la hemofilia", declaró Villanueva, quien sostiene que esta omisión pudo haber cambiado el desenlace fatal.
Controversia por declaraciones presidenciales
La situación se complicó cuando el presidente Petro hizo referencia pública al caso durante un Consejo de Ministros, generando indignación en la familia y en sectores de la opinión pública. Petro declaró: "Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, pues tiene menos riesgos, es un tema de prevención, pero hay que saber. Si el sistema de salud no enseña, las mamás no nacen aprendidas y menos en niveles de educación muy deficitarios que hay en Colombia".
Estas declaraciones motivaron que la familia anunciara acciones legales adicionales contra el mandatario. "Un funcionario público no puede hacer una lectura pública de una historia clínica. Eso es un delito", afirmó el abogado Villanueva, quien anunció que acudirá a la Comisión de Acusación para denunciar penalmente al presidente.
Secuencia de eventos médicos
La tragedia se desarrolló de la siguiente manera:
- El 9 de febrero, Kevin sufrió un accidente al caer de su bicicleta en Palestina, Huila
- Fue atendido inicialmente en Pitalito, pero según la familia no se autorizó inmediatamente su traslado a un centro de mayor complejidad
- Posteriormente fue remitido a Bogotá, donde presentó varios paros cardiorrespiratorios
- Finalmente fue trasladado al hospital La Samaritana, donde los médicos confirmaron muerte cerebral
- El niño fue desconectado días después, falleciendo oficialmente el 13 de febrero
Investigaciones en curso
El caso ha generado múltiples reacciones institucionales:
- El ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, ordenó una investigación para determinar responsabilidades
- La Fiscalía General de la Nación realizará inspecciones y allanamientos en ocho Instituciones Prestadoras de Salud (IPS)
- La familia sostiene que podría configurarse un delito por omisión en la cadena de atención médica
"Vamos a denunciar penalmente a quien haya intervenido en esa cadena de falta de responsabilidad", concluyó el abogado Villanueva, quien señaló directamente al ministro Jaramillo como cabeza del sector salud que debe responder por el manejo del sistema.
Impacto en el debate sobre salud pública
Este trágico caso ha reavivado el debate nacional sobre la crisis del sistema de salud colombiano y la responsabilidad institucional frente al acceso oportuno a medicamentos para pacientes con enfermedades de alto costo. La muerte de Kevin Acosta expone las graves falencias en la atención a pacientes con condiciones crónicas que requieren tratamientos especializados y continuos.
La situación también ha puesto en evidencia las tensiones entre las familias de pacientes, las entidades prestadoras de salud y las autoridades gubernamentales, en un contexto donde el acceso a medicamentos vitales sigue siendo un desafío pendiente para el sistema de salud colombiano.
