British Medical Journal denuncia destrucción deliberada del sistema de salud colombiano
BMJ denuncia destrucción deliberada del sistema de salud

British Medical Journal denuncia destrucción deliberada del sistema de salud colombiano

La pregunta central ya no gira en torno a si el sistema de salud colombiano está en crisis, sino si resulta recuperable y en qué plazo, tras el profundo daño institucional, financiero, operativo y reputacional que ha dejado el actual gobierno. Un reciente artículo del British Medical Journal no se limita a describir fallas coyunturales, sino que habla con crudeza de un proceso de destrucción deliberada, marcado por improvisación, confrontación ideológica y desprecio por la evidencia técnica.

Problemas estructurales agravados por decisiones políticas

Durante décadas, el sistema colombiano acumuló problemas estructurales significativos. Ineficiencias, corrupción, desequilibrios financieros y asimetrías regionales eran reales y exigían reformas profundas. Sin embargo, reconocer esas falencias no justificaba dinamitar los pocos mecanismos que aún sostenían la operación diaria del sistema, que es exactamente lo que ha ocurrido en los últimos años.

En nombre de una transformación sin hoja de ruta clara, se debilitó la gobernanza, se asfixió financieramente a los aseguradores y se normalizó la amenaza política como instrumento de gestión. La narrativa oficial ha sido tan simple como peligrosa, instalando la idea de que el colapso era el precio necesario para un nuevo modelo, sin explicar satisfactoriamente cómo funcionaría ese modelo, quién lo financiaría ni en qué plazos concretos.

Consecuencias visibles de la crisis actual

La amenaza reiterada de liquidar las EPS, lejos de corregir distorsiones, paralizó decisiones, rompió cadenas de pago y deterioró aún más el acceso efectivo de los pacientes a medicamentos y servicios esenciales. El resultado es visible en todo el territorio nacional:

  • Desabastecimiento crónico de medicamentos
  • Cierres de servicios especializados
  • Hospitales al borde de la insolvencia
  • Ciudadanía sometida a incertidumbre permanente

El artículo del British Medical Journal es especialmente contundente al señalar que el daño no es solo financiero, sino también institucional. Cuando se reemplaza la regulación técnica por la arbitrariedad política, el sistema pierde previsibilidad; cuando se gobierna desde la descalificación y no desde la gestión y el respeto, se destruye la confianza de todos los actores involucrados.

¿Es recuperable el sistema de salud colombiano?

La respuesta honesta es sí, pero no de manera automática ni rápida. La recuperación exige, en primer lugar, un cambio radical de enfoque:

  1. Menos ideología y más gestión técnica
  2. Menos amenazas y más diálogo constructivo con reglas claras
  3. Restablecimiento de la rectoría técnica del Estado
  4. Saneamiento financiero con decisiones responsables
  5. Reconocimiento de que cualquier transición debe ser gradual, consensuada, financiada y operacionalmente viable

También será indispensable reconstruir capacidades institucionales hoy debilitadas, blindar la política pública de la improvisación y el clientelismo, y asumir que la salud no admite experimentos de corto plazo. Cada error se traduce en sufrimiento evitable y, en muchos casos, en muertes silenciosas que podrían prevenirse.

El futuro del sistema y el papel de Bogotá

El próximo gobierno heredará un sistema exhausto, pero no irremediablemente perdido. La diferencia entre recuperación y colapso definitivo dependerá de una premisa básica: gobernar la salud como un asunto de Estado, no como un campo de batalla ideológico ni como moneda de intercambio de favores políticos.

Bogotá podría ser el mejor lugar para comenzar una nueva era del sistema de salud colombiano, implementando reformas técnicas y consensuadas que sirvan de modelo para el resto del país. La evidencia ya habló a través de publicaciones internacionales como el British Medical Journal, e ignorarla sería imperdonable para las futuras generaciones.