Personal médico víctima de agresiones en hospital de Ginebra, Valle del Cauca
Desde el Hospital del Rosario en el municipio de Ginebra, Valle del Cauca, se ha emitido una alerta por una preocupante escalada de violencia que afecta directamente al personal de salud. En los últimos días, médicos, enfermeros y trabajadores administrativos han sido blanco de agresiones verbales, amenazas e incluso grabaciones sin autorización por parte de usuarios del servicio de urgencias.
Llamado urgente de la gerencia del hospital
María Alejandra Calero, gerente de la institución hospitalaria, hizo un llamado urgente a la comunidad para detener estos actos de violencia. "Desde el Hospital del Rosario, estamos haciendo un llamado urgente a la protección y al respeto de la misión médica", declaró Calero, quien agregó que el personal enfrenta un riesgo inminente en el ejercicio de sus funciones debido al aumento en los niveles de intolerancia.
La gerente explicó que, aunque comprenden la angustia de pacientes y familiares, estas agresiones no solo perjudican al equipo médico sino que también ponen en peligro la calidad del servicio de salud. "Somos empáticos frente a ese sufrimiento, sin embargo, esa frustración se está canalizando erróneamente hacia el personal médico", afirmó.
Casos específicos de violencia
Entre los incidentes reportados, destaca el caso de una médica que fue grabada sin consentimiento y posteriormente expuesta en redes sociales. Este hecho afectó gravemente su integridad profesional y la llevó a considerar la posibilidad de renunciar a su cargo.
Calero enfatizó que "el personal de salud no es el enemigo" y que las agresiones no aceleran los procesos médicos. La situación se ha vuelto tan crítica que la gerencia ha solicitado mayor acompañamiento de la Policía Nacional para prevenir nuevos incidentes.
Falta de recursos para seguridad
Ante la crisis financiera que atraviesa el sector salud en Colombia, el Hospital del Rosario no cuenta con recursos suficientes para contratar servicios de seguridad privada que protejan a su personal. Esta limitación económica agrava la vulnerabilidad del equipo médico frente a posibles agresiones.
La gerente del hospital hizo un llamado final a la conciencia ciudadana: "Queremos recordarles a los ciudadanos de Ginebra que agredir al personal no soluciona los problemas de salud". La institución espera que con mayor apoyo comunitario y policial se pueda garantizar un ambiente seguro para la prestación de servicios médicos.



