Polémica metodológica en cifras de mortalidad infantil desata debate en Colombia
Un intenso debate se ha generado en torno al sistema de salud colombiano después de que el presidente Gustavo Petro presentara cifras sobre la reducción de muertes en menores de cinco años durante su administración. El mandatario afirmó que se han evitado 6.768 fallecimientos en este grupo poblacional, lo que calificó como "el dato más alto entre los últimos cinco gobiernos".
Cuestionamientos a la metodología presidencial
Sin embargo, diversos expertos y analistas del sector salud han cuestionado la forma en que se calculó esta cifra. Johnattan García-Ruiz, investigador y consultor en asuntos de salud global con formación en Harvard y Oxford, explicó detalladamente el problema metodológico.
"El dato presentado por el jefe de Estado infla la cifra real", afirmó García-Ruiz. "Toman 2022 como año base y suman la diferencia con cada año siguiente (2023, 2024 y 2025), contabilizando así la misma reducción varias veces en el cálculo acumulado".
El experto desglosó los números: de 2022 a 2023 la diferencia es de 1.304 casos; de 2022 a 2024 suma 2.359; y de 2022 a 2025 alcanza 3.105. Al sumar estas tres cifras se obtienen los 6.768 que mencionó el presidente. "En lugar de comparar con el año anterior, comparan siempre con 2022, lo que resulta engañoso estadísticamente", precisó.
La realidad detrás de las cifras
García-Ruiz aclaró que, al utilizar tasas de mortalidad -el indicador correcto según los protocolos epidemiológicos-, el gobierno de Petro sí registra la mayor reducción entre los últimos mandatos: de 14,57 a 11,93 por cada 1.000 nacidos vivos, lo que representa -2,64 puntos.
"La mejora es real y constituye una buena noticia para el país", reconoció el investigador. "Lo condenable es cómo presentan la información, desconociendo que Colombia lleva décadas mejorando en este indicador de salud pública".
El experto añadió un factor crucial que la gráfica presidencial omite: los nacimientos cayeron un 23% durante el periodo analizado, pasando de 573.625 a 440.571. "Si nacen muchos menos niños, también mueren menos en términos absolutos. El indicador correcto es siempre la tasa por cada 1.000 nacidos vivos, no el número absoluto de defunciones".
Perspectiva histórica y contexto
Mario Fernando Cruz, vicepresidente técnico de Acemi, aportó perspectiva histórica al debate. La mortalidad infantil en Colombia ha descendido dramáticamente desde 1960, cuando alcanzaba el 10%, hasta situarse en 1,1% para 2022.
"Si proyectamos los 430.000 nacimientos de 2025 con la tasa de 1960, tendríamos 43.000 muertes infantiles", explicó Cruz. "Con la tasa actual, ese número se reduce a aproximadamente 4.700 fallecimientos. Durante el gobierno actual, la mortalidad ha caído de 1,1% a 1,0%, lo que significa alrededor de 700 muertes menos en términos reales".
Los datos presentados por el gobierno muestran que, en comparación con las cuatro administraciones previas, el periodo actual concentra el mayor volumen de disminución acumulada de muertes infantiles en casi dos décadas. Sin embargo, la discusión técnica sobre la metodología empleada para calcular estas cifras sigue abierta entre especialistas.
Este debate pone de manifiesto la importancia de la transparencia estadística y el uso riguroso de indicadores en la evaluación de políticas públicas de salud, particularmente en temas tan sensibles como la mortalidad infantil que afecta a los segmentos más vulnerables de la población colombiana.