Ser mujer en Bogotá implica mayores riesgos para la salud mental según investigación distrital
La identidad de género, la falta de tiempo y los roles socialmente impuestos incrementan significativamente las probabilidades de que las mujeres en la capital colombiana desarrollen trastornos como ansiedad y depresión, según revela un estudio reciente de la Secretaría Distrital de la Mujer.
Percepción de inseguridad y su impacto psicológico
El contexto es preocupante: según datos del Consejo de Bogotá, para el año 2025 el 75% de las mujeres en la ciudad consideraron que Bogotá es peligrosa para ellas, especialmente durante las horas nocturnas. Esta percepción constante de inseguridad y el temor asociado motivaron la investigación oficial para evaluar cómo el entorno capitalino afecta específicamente la salud mental femenina.
Factores de riesgo identificados
La investigación titulada Salud mental de las mujeres en Bogotá: Diagnóstico de factores de riesgo y protectores encontró que el bienestar emocional de las mujeres está profundamente condicionado por múltiples factores estructurales. La inequidad de género, la llamada "pobreza de tiempo" y los roles tradicionales que se han impuesto socialmente aparecen como determinantes clave que elevan el riesgo de desarrollar condiciones mentales adversas.
El estudio advierte que ser mujer se ha convertido en un factor de riesgo per se, producto de una estructura social que mantiene brechas desproporcionadas en diversos ámbitos, particularmente en el campo laboral y en la distribución de responsabilidades domésticas.
La "pobreza de tiempo" y sus consecuencias
Uno de los hallazgos más reveladores establece una relación directa entre la salud mental y la escasez de tiempo disponible para las mujeres. La investigación documenta que las mujeres dedican considerablemente más horas diarias a tareas domésticas y de cuidado en comparación con los hombres.
En promedio, esta diferencia se estima en 2 horas y 35 minutos adicionales que las mujeres destinan a estas labores no remuneradas. Esta sobrecarga reduce de manera significativa sus espacios para el descanso, el ocio y el autocuidado, generando un desgaste emocional acumulativo.
Estadísticas preocupantes sobre trastornos mentales
Los datos cuantitativos del estudio son elocuentes:
- Las mujeres presentan un 58% más de probabilidad de padecer trastornos de ansiedad que los hombres
- Las mujeres cabeza de hogar enfrentan un 59% más de riesgo de sufrir depresión
- Las mujeres con orientaciones sexuales e identidades de género diversas tienen un 69% más de probabilidad de desarrollar depresión y un 61% más de riesgo de conductas suicidas
Llamado a la acción institucional
Ante estos hallazgos alarmantes, la Secretaría Distrital de la Mujer enfatiza la urgente necesidad de crear políticas integrales que permitan mitigar estos riesgos específicos. La propuesta incluye desarrollar redes de apoyo especializadas, programas de acompañamiento psicológico y estrategias para redistribuir equitativamente las cargas de cuidado dentro de los hogares.
La investigación concluye que abordar estas desigualdades estructurales no solo es una cuestión de justicia social, sino una necesidad de salud pública para mejorar la calidad de vida de las mujeres bogotanas y prevenir el deterioro de su bienestar emocional a largo plazo.