Obesidad, principal causa de cirrosis supera al alcohol, advierte experto
Obesidad es la principal causa de cirrosis, no el alcohol

El término ‘hígado graso’ se lee fácil; sin embargo, esa acumulación de grasa en exceso en las células hepáticas puede convertir nuestro hígado en un enemigo mortal. Padecer hígado graso, por normal que parezca, es abrir la puerta del cuerpo a la posibilidad de sufrir un infarto, un derrame cerebral, una enfermedad renal crónica que obligue a la realización de diálisis o incluso la aparición del cáncer en el hígado o el colon y desencadenar la muerte del paciente.

El médico endocrinólogo, Rawdy Reales, docente y experto en metabolismo, explicó durante un reciente simposio internacional sobre Medicina Biorreguladora de Sistemas, organizada por Heel Colombia, que el objetivo de eventos como este es que la gente tome conciencia de que es una enfermedad frecuente, importante y con consecuencias devastadoras. “La cirrosis es el estado completo de un hígado fibrosado. Esta cirrosis generalmente se asociaba al consumo de alcohol. Por allá en el Siglo XIX alguien dijo, ‘Esto ocurre por el alcohol’, pero ya se sabe que no. Al día de hoy, la principal causa de cirrosis en el mundo es la obesidad y la diabetes, que hacen que el hígado se vuelva fibrótico y luego cirrótico”, explicó el experto.

La gravedad del hígado graso

Tan delicado como la enfermedad, es que los pacientes están tomando esta afección como una condición cualquiera. Pero la realidad es que el hígado graso ocurre cuando el cuerpo ha recibido demasiada energía y esa energía se acumula en forma de grasa. Pero al no tener dónde almacenarla, se acumula en el hígado en forma de triglicéridos.

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Producto de ese proceso, continúa el doctor Reales, “lo que ocurre es que la producción de energía de parte del hígado se agota, el hígado se fibrosa, se vuelve cirrótico y posteriormente llegará el cáncer de hígado”.

¿Se puede revertir el daño?

Aunque el hígado graso y fibrosado es una condición que se puede revertir, de acuerdo con las discusiones de varios expertos en el 37 Simposio Internacional de Heel Colombia, también es cierto que cuando llega la cirrosis ya no hay tratamiento que pueda revertir los daños en el órgano y el cuerpo.

“Si tenemos un diagnóstico de hígado graso o de esteatohepatitis, que es un periodo mucho más avanzado, podemos recuperar el hígado, pero hay que hacer cambios de vida sustanciales. Dormir bien, hacer ejercicio, alimentarse de forma adecuada, evitar el estrés, tomar el sol y claramente llevar una alimentación balanceada”, indicó Rawdy Reales.

El papel del hígado en el organismo

La también médica Yuli Cervera, asesora médica de Heel Colombia, subraya que el hígado es el que nos ayuda a metabolizar muchas cosas en el cuerpo; es un filtro natural. “Muchos de los medicamentos y los nutrientes tienen que pasar un proceso por el hígado para que lleguen a la sangre”.

Todo el hígado tiene que estar íntegro, recalca la doctora Cervera, “en su forma natural para que haga esos proceso; pero si el hígado se empieza a llenar de grasa y se pone amarillo, pierde esa función y hace que el cuerpo no funcione bien, que no absorba nutrientes y nos va a traer alteraciones como la resistencia a la insulina”.

Prevención y estilo de vida

De acuerdo con estudios médicos, el hígado graso se previene con medicamentos adecuados, una sana alimentación, haciendo ejercicio, durmiendo bien, tomando el sol y mejorando los comportamientos y los estilos de vida.

Por el contrario, enfermedades crónicas ‘no transmisibles’ como la diabetes, las enfermedades renales, las cardiovasculares, cerebrales, hepáticas y autoinmunes están demandando gran cantidad de recursos al sistema de salud, demasiado tiempo en las consultas y muchas veces no tienen una solución porque no se aborda el problema real.

Medicina integrativa como alternativa

“Muchas veces a un paciente con falla cardíaca, con su corazón fibrosado y fallando no le recalcan en la necesidad de caminar y dejar la sal, por ejemplo; o el paciente que tiene el problema del pulmón no le dicen que evite andar sin tapabocas y cuando va al hospital muchas veces se infecta y se complica”, agrega el doctor Jhann Arturo, médico inmunólogo y director científico de la Asociación Colombiana de Medicina Integrativa.

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Por eso este simposio, explica, aborda la inflamación y conceptos de medicina integrativa para cambiar el perfil de salud de las personas; en donde los médicos que manejan medicina integrativa y biorreguladora lo que hacen es enseñarle al paciente a vivir mejor, comer mejor, hacer ejercicio, a cambiar sus hábitos de vida, manejar sus emociones y todo eso tiene un impacto sobre su salud.

Destaca, además, la utilización de medicamentos de medicina biorreguladora, que tienen registro Invima y son de medicina integrativa, que se maneja en conjunto con la medicina convencional; aclarando que no es medicina alternativa. “Lo que se hace es que estos medicamentos que tiene componentes naturales, minerales o de extractos de plantas, o que científicamente se han comprobado que tiene un efecto, lo que logran es mejorar condiciones de salud en el paciente que los medicamentos convencionales muchas veces no logran hacer”, subrayó el doctor Arturo.

Mitos sobre el hígado graso

Finalmente, el doctor Reales llamó la atención frente a los mitos que existen frente al hígado graso. “El primero, es que si una persona es de contextura delgada no tiene hígado graso. Eso es una mentira. El segundo, es que es una condición inocua, que no pasa nada. Y el tercero, y no menos importante, es que tomar sustancias herbales te va a curar el hígado graso, lo va a limpiar, lo va a depurar, eso no no sucede así. Para mejorar el hígado graso tienes que corregir lo que te causó esa condición”.