La salud materna avanza hacia modelos preventivos respaldados por tecnología y monitoreo remoto. En Colombia, aunque la cobertura del sistema de salud es históricamente alta, reducir la mortalidad materna sigue siendo un desafío prioritario.
Cifras alarmantes a nivel mundial y nacional
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen cerca de 260.000 mujeres durante el embarazo, parto o posparto, lo que equivale a más de 700 muertes diarias por causas prevenibles. En Colombia, el Instituto Nacional de Salud reportó 33.181 casos de morbilidad materna extrema, es decir, complicaciones graves que ponen en riesgo la vida de la madre. Las principales causas son la preeclampsia (44 %), hemorragias obstétricas (26 %) e infecciones (24 %).
De acuerdo con el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS), en lo que va de 2026 se han registrado 89 muertes maternas en el país, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la prevención y detección temprana mediante programas de salud reproductiva, control cardiovascular y acompañamiento en salud mental.
Modelos de atención integral ganan terreno
En este contexto, los modelos de atención que brindan acompañamiento integral a las gestantes han cobrado relevancia, no solo por reducir riesgos, sino por promover el bienestar físico y emocional de la madre y el bebé desde las primeras etapas del embarazo.
Vínculo Seguro: innovación y humanización
Compensar ha fortalecido el programa Vínculo Seguro, una estrategia que articula iniciativas para proteger la salud de las mujeres antes, durante y después del embarazo. Se basa en un modelo de bienestar integral que combina prevención, innovación y cuidado humanizado.
Kathy Sánchez García, gerente de la Cohorte de Salud de la Mujer de Compensar, explicó: “Nuestro modelo de atención pone en el centro la humanización y la seguridad de las pacientes, apoyándose en herramientas tecnológicas que nos permiten anticiparnos a los riesgos. No esperamos a que la enfermedad aparezca, sino que actuamos desde la predicción basada en evidencia”.
Tamizaje de preeclampsia: reducción del 92 %
Además de la atención preconcepcional, controles prenatales y cursos de preparación para la maternidad, la ruta materno-perinatal incorpora soluciones tecnológicas. Una de ellas es el tamizaje para detección temprana de preeclampsia severa, que identifica gestantes con alto riesgo y activa intervenciones preventivas antes de complicaciones graves.
El modelo utiliza alertas automáticas al equipo médico, facilitando remisiones oportunas y seguimiento remoto mediante telemonitoreo. Gracias a esta estrategia, Compensar redujo en un 92 % los casos esperados de preeclampsia severa. Entre 2024 y 2025 se realizaron cerca de 600 tamizajes, de los cuales 130 pacientes tenían riesgo elevado; tras el tratamiento, solo 10 presentaron la complicación, disminuyendo la necesidad de hospitalización en UCI para madres y bebés.
Regreso Seguro a Casa: monitoreo posparto
Otra iniciativa atiende el periodo crítico de las primeras seis semanas posteriores al parto, cuando suelen presentarse complicaciones físicas y emocionales no detectadas a tiempo. Regreso Seguro a Casa previene eventos asociados a hipertensión, hemorragias, infecciones y depresión posparto.
Mediante un reloj inteligente conectado a la aplicación ‘Alértelo’, los equipos médicos monitorean signos de alerta y activan acompañamiento oportuno con llamadas, visitas domiciliarias o direccionamiento a urgencias. Entre 2025 y 2026, más de 7.000 mujeres han sido acompañadas bajo este esquema, reduciendo reingresos hospitalarios maternos y neonatales.
“Esta estrategia predictiva, preventiva y humanizada nos ha permitido reducir hospitalizaciones del binomio madre-hijo, así como disminuir casos de prematurez y bajo peso al nacer. Seguiremos fortaleciendo el programa e incorporando nuevas iniciativas que integren capacidades clínicas, tecnológicas y sociales, siempre con el propósito de promover entornos más saludables para las madres y sus bebés”, concluyó Kathy Sánchez García.



