El bruxismo: una actividad muscular con múltiples causas
El bruxismo ha sido asociado durante años al estrés y al sueño, pero consensos recientes lo describen como una actividad muscular con múltiples causas y posibles implicaciones clínicas. Expertos advierten que no solo ocurre durante la noche y que, en algunos casos, puede indicar la presencia de otros trastornos que requieren evaluación.
El odontólogo Miguel de Pedro, presidente de la Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO), explicó que el enfoque actual sobre el bruxismo se centra en identificar sus causas y adaptar el manejo a cada paciente. Durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus, recordó que, según los últimos consensos, "no es más que una actividad muscular de los músculos masticatorios caracterizada por apretar, rechinar, o empujar la mandíbula".
El especialista indicó que esta actividad no se limita al rechinamiento nocturno. También puede presentarse durante el día, incluso sin contacto entre los dientes, en contextos de tensión o concentración.
Dos tipos de bruxismo y su prevalencia
El experto distingue dos formas principales:
- Bruxismo de vigilia: ocurre cuando la persona está despierta y se relaciona con apretamiento dental o tensión mandibular sostenida.
- Bruxismo del sueño: se produce mientras la persona duerme y no puede controlarlo de manera consciente.
Según indicó, el bruxismo de vigilia es más frecuente que el del sueño. Al respecto afirmó: "Una de cada cuatro personas presenta bruxismo de vigilia, y en cuanto al bruxismo del sueño hablan de un 10-15-20%. Puede que los porcentajes estén aumentando por nuestro ritmo de vida actual, por los niveles de estrés, sobre todo durante el día, pero también se registran más casos por una mayor conciencia social del tema, e incluso de los profesionales sanitarios".
Cuando el bruxismo puede cumplir una función protectora
De Pedro señaló que las causas son multifactoriales. En los casos de vigilia, el estrés y la ansiedad suelen estar entre los factores más frecuentes. Sin embargo, sostuvo que en el bruxismo del sueño puede haber otros desencadenantes. "Pero en el caso del bruxismo del sueño muchas veces responde a un factor protector, es decir, que muchos pacientes aprietan o rechinan dientes como consecuencia de otras entidades más graves como la apnea obstructiva del sueño, o por problemas de reflujo, y entonces aquí es un efecto protector. El bruxismo no siempre es malo y a veces nos da pistas de que algo no va bien", afirmó.
El planteamiento, explicó, ha llevado a considerar el bruxismo también como posible señal de alerta frente a otros trastornos subyacentes.
Consecuencias y señales clínicas asociadas
Entre las principales consecuencias asociadas al bruxismo, el especialista enumeró:
- Desgaste dental superior al fisiológico.
- Fracturas en dientes, prótesis o coronas.
- Sensibilidad dental.
- Dolor muscular y cervical.
- Rigidez mandibular y de cuello al despertar.
- Cefaleas.
También señaló que su control depende de identificar la causa. Sobre ello explicó: "Si la sufre apnea obstructiva del sueño, si se trata el bruxismo desaparecerá; si tiene que ver con reflujo nocturno del paciente, si el médico digestivo lo soluciona ya no habrá bruxismo; pero si tiene que ver con niveles altos de ansiedad y de estrés, una férula no te quita el estrés, sino que amortigua el daño en los dientes".
Pautas de manejo y abordaje individualizado
Entre las medidas planteadas para el manejo cotidiano del bruxismo, De Pedro mencionó cambios en hábitos y estrategias para reducir factores asociados:
- Mejorar el manejo del estrés y la ansiedad.
- Favorecer una mejor calidad del sueño.
- Reducir el uso de pantallas.
- Realizar sesiones de mindfulness.
- Incrementar la actividad física.
Sobre el tratamiento, afirmó: "Muchas veces para aliviar y amortiguar sus consecuencias hay un abordaje individualizado e integrador, centrado en sus hábitos de vida, pero también hay otras herramientas útiles como las férulas oclusales, muy útiles, pero hay que individualizar a quién se las pone".
Añadió que, en pacientes con dolor muscular, pueden contemplarse recursos como fisioterapia, infiltraciones de anestésicos locales, punción seca o, en algunos casos, toxina botulínica, sobre la que señaló que "trata algunas de sus consecuencias, pero no cura el bruxismo".
El especialista insistió en que la evaluación debe hacerse caso por caso, dado que las manifestaciones, causas y necesidades de tratamiento pueden variar entre pacientes.
Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.



