Crisis hospitalaria en el Atlántico: despidos masivos paralizan atención en Manatí
El Hospital de Manatí, ubicado en el sur del departamento del Atlántico, enfrenta desde esta semana una grave crisis administrativa y operativa que ha generado colapsos en la atención médica, largas filas de pacientes y denuncias de posibles presiones políticas detrás de los despidos masivos de personal.
Desvinculaciones simultáneas afectan servicios esenciales
Según testimonios recogidos por medios locales, al menos 23 trabajadores del centro hospitalario recibieron resoluciones notificando la terminación de sus contratos entre el 23 de febrero y el 4 de marzo. Las desvinculaciones afectaron a personal de facturación, servicios generales, calidad, áreas administrativas e incluso profesionales odontológicos, generando un vacío operativo inmediato en servicios críticos.
Las autoridades del hospital alegaron inconsistencias documentales como justificación para los despidos, específicamente la presunta ausencia de exámenes médicos ocupacionales u otros requisitos de vinculación. Sin embargo, los trabajadores afectados aseguran haber entregado toda la documentación requerida dentro de los plazos establecidos y haber respondido a todas las solicitudes de información complementaria.
Denuncias de presiones políticas previas a elecciones
Lo más preocupante de esta situación son las múltiples denuncias que apuntan a posibles presiones políticas detrás de las desvinculaciones. Varios trabajadores han testimoniado haber recibido llamadas y visitas de personas ajenas al hospital que, presuntamente, les habrían solicitado apoyo a ciertos grupos políticos con frases como "tu contrato depende de eso" o "pásate para este bando".
Freddy Machacón, trabajador del área de facturación, declaró haber recibido una llamada de un ex funcionario del hospital solicitando su asistencia a una reunión política, advirtiéndole que su ausencia podría generarle "inconvenientes con el contrato". Pese a cumplir con todos los requisitos documentales, fue desvinculado días después.
Susan Vizcaíno, coordinadora de equipos básicos, afirmó haber recibido su notificación de terminación a las 7:00 p.m. del día anterior y haber recibido llamadas en las que supuestamente se le pedía renunciar con la promesa de una futura recontratación. La trabajadora calificó la situación como una "persecución" y señaló dificultades de articulación con la gerencia del hospital.
Consecuencias inmediatas en la atención médica
La salida simultánea de trabajadores de áreas administrativas y operativas generó efectos directos y visibles en la atención médica:
- Colapso en los servicios de facturación y admisiones
- Largas filas y retrasos significativos en urgencias
- Aglomeraciones de pacientes en diferentes servicios
- Dificultades en la recepción y clasificación de casos
Por redes sociales circularon videos e imágenes que mostraban la saturación del sistema, con pacientes esperando durante horas para recibir atención básica. La ausencia del personal desvinculado, especialmente en áreas críticas como facturación, contribuyó directamente al caos operativo durante la mañana del miércoles 4 de marzo.
Contexto electoral y falta de pronunciamiento oficial
La crisis ocurre en un contexto electoral sensible, con elecciones programadas para el próximo 8 de marzo. Varios testimonios relacionan las presiones políticas recibidas con este escenario electoral, aunque ninguna autoridad ha confirmado oficialmente estas denuncias.
Hasta el momento, la ESE Hospital de Manatí no ha entregado un comunicado público detallado que aclare el alcance de las actuaciones administrativas, la naturaleza exacta de las presuntas inconsistencias documentales o las denuncias sobre presiones políticas. Fuentes internas mencionan que los procedimientos se enmarcarían en revisiones administrativas de rutina, pero esta versión contrasta con los testimonios de los trabajadores afectados.
Posibles investigaciones y acciones futuras
Jurídicamente, la terminación de contratos por prestación de servicios puede realizarse unilateralmente por razones administrativas. Sin embargo, organismos de control como la Personería, Procuraduría y Contraloría podrían intervenir si consideran que los elementos expuestos ameritan indagaciones formales.
Los aspectos que probablemente serán investigados incluyen:
- Evidencias concretas de los presuntos incumplimientos documentales
- Posible afectación al derecho a la salud de los usuarios
- Verificación de las denuncias sobre presiones políticas
- Evaluación de la legalidad de los procedimientos de desvinculación
Los trabajadores despedidos han anunciado nuevas acciones para defender sus derechos laborales, mientras los usuarios continúan reclamando normalidad en la atención médica. La situación en Manatí refleja, por ahora, un hospital inmerso en una crisis administrativa marcada por versiones contrapuestas, efectos palpables en la atención y un contexto de tensiones políticas que aún no se han resuelto.
