El cáncer de endometrio, uno de los tumores ginecológicos más frecuentes en Colombia, tiene una señal de alerta clara que puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno avanzado: el sangrado vaginal anormal, especialmente en mujeres después de la menopausia. Así lo advirtió Adriana Flórez Corzo, gerente médica de oncología en GSK, quien subrayó que este síntoma facilita la detección oportuna de la enfermedad y mejora significativamente el pronóstico.
Incidencia y factores de riesgo
De acuerdo con la especialista, este tipo de cáncer es el segundo más común dentro de los tumores ginecológicos. Aunque su mortalidad no es de las más altas, su incidencia podría aumentar en los próximos años debido a factores de riesgo cada vez más extendidos en la población, como la obesidad, la diabetes y el sedentarismo. “Para 2050 se estima que el número de pacientes con cáncer de endometrio va a aumentar, y con ello también la mortalidad”, explicó.
Diagnóstico temprano y enfermedad avanzada
Una de las principales ventajas frente a otros cánceres es que cerca del 70 % de los casos se diagnostican en etapas tempranas, precisamente por la aparición de síntomas visibles como el sangrado. Esto permite tratamientos oportunos y mayores probabilidades de supervivencia. Sin embargo, un 30 % de las pacientes debuta con enfermedad avanzada o presenta recaídas, lo que complica el pronóstico y reduce las opciones terapéuticas.
Nuevas terapias para casos avanzados
En estos casos más complejos, históricamente las alternativas se limitaban a cirugía, quimioterapia y radioterapia. “Después de eso no había mucho más y la mediana de supervivencia era de alrededor de tres años”, indicó Flórez. Frente a este panorama, la llegada de nuevas terapias representa un cambio relevante.
La experta destacó el desarrollo de inmunoterapias, tratamientos dirigidos que actúan sobre características moleculares específicas del tumor. Estas terapias, además de ser menos tóxicas, han demostrado mejorar tanto el tiempo libre de enfermedad como la supervivencia global de las pacientes. “Lo que buscamos es darle el tratamiento correcto a la paciente correcta en el momento correcto”, señaló.
Acceso limitado a innovaciones
No obstante, el acceso a estas innovaciones aún es limitado. Solo un grupo reducido de pacientes puede beneficiarse, ya que, además de tener enfermedad avanzada, deben presentar ciertas características moleculares. En Colombia, esto equivale aproximadamente a cerca de 150 mujeres al año, dentro de un universo de cerca de 2.800 diagnósticos anuales.
Por ahora, estas terapias no están incluidas en el Plan de Beneficios en Salud (PBS), aunque la intención es avanzar hacia su incorporación para ampliar el acceso. Mientras tanto, se desarrollan estrategias para facilitar su disponibilidad a las pacientes.
Impacto en la calidad de vida
Más allá del tratamiento, el cáncer de endometrio tiene un impacto profundo en la calidad de vida. En etapas avanzadas, las pacientes pueden enfrentar dolor, deterioro físico y una fuerte carga emocional. “Muchas veces entienden lo que está pasando con su cuerpo, lo sienten, y eso genera ansiedad, depresión e incertidumbre sobre su pronóstico”, explicó la especialista.
A esto se suman los efectos de los tratamientos, como la histerectomía —extirpación del útero—, que aún carga con estigmas sociales, y la quimioterapia, que puede provocar la pérdida del cabello. “Hay temas de identidad de la mujer que se ven afectados”, afirmó Flórez.
Factores protectores y recomendaciones
En cuanto a los factores de riesgo, además de la obesidad, la diabetes y el sedentarismo, existen condiciones hereditarias como el síndrome de Lynch que aumentan la probabilidad de desarrollar la enfermedad. En contraste, mantener un peso saludable, hacer ejercicio y controlar enfermedades metabólicas pueden actuar como factores protectores.
Finalmente, Flórez insistió en la necesidad de ampliar la conversación sobre los cánceres femeninos más allá de los más conocidos, como el de mama o el de cuello uterino. “Es importante que las mujeres tengan información, que consulten al médico y que se rompan los tabúes alrededor de la salud femenina”, concluyó.



