Pantallas en niños: expertos alertan sobre frustración, atención y sueño afectados
Pantallas en niños: expertos alertan sobre riesgos en desarrollo

El impacto de las pantallas en el desarrollo infantil: una alerta pediátrica

El uso constante de dispositivos electrónicos en niños pequeños está generando preocupación entre especialistas médicos, quienes han identificado efectos negativos significativos en su desarrollo emocional y cognitivo. Según el pediatra José Manuel Moreno, codirector del Departamento de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra, la exposición temprana a pantallas se asocia directamente con mayores niveles de frustración, reducción en las horas de descanso y dificultades para mantener la atención.

Consecuencias documentadas del uso excesivo

Moreno explica que, aunque existen múltiples factores que influyen en estos aspectos del desarrollo infantil, el tiempo frente a dispositivos electrónicos representa un elemento de impacto considerable que las familias deben considerar seriamente. "Los niños que usan dispositivos electrónicos presentan más frustración, descansan menos y tienen dificultades para mantener la atención", precisa el especialista.

El pediatra advierte sobre un fenómeno preocupante: "En ocasiones, observamos cierto derrotismo en algunos padres que no son capaces de controlar esta realidad". Moreno enfatiza que la limitación debe incluir a todos los miembros de la familia, ya que los menores tienden a imitar el comportamiento de sus progenitores.

Recomendaciones específicas por edad

Las sociedades científicas han establecido pautas claras para el uso de pantallas según las diferentes etapas del desarrollo infantil:

  • Menores de dos años: No deben utilizar dispositivos electrónicos bajo ninguna circunstancia.
  • Entre dos y seis años: El tiempo frente a pantallas debe ser estrictamente limitado y siempre acompañado por un adulto.
  • A partir de los seis años: Se recomienda un uso razonable que no supere las dos horas diarias como máximo.

Alternativas saludables y hábitos complementarios

El especialista propone sustituir el tiempo de pantalla con actividades basadas en el juego libre y la actividad física, elementos fundamentales para un desarrollo integral. Moreno destaca además la importancia de mantener hábitos de alimentación adecuados, señalando que "es clave adquirir hábitos saludables incluso desde el embarazo".

Respecto al descanso, el pediatra recomienda implementar rutinas familiares que favorezcan una buena higiene del sueño, evitando especialmente el uso de pantallas al menos dos horas antes de acostarse. "La luz de las pantallas no aporta nada a los circuitos hormonales que favorecen el sueño. Están hechas para mantenerte alerta", explica Moreno.

Medidas prácticas para las familias

El experto insiste en varias medidas concretas que las familias pueden implementar:

  1. Establecer límites claros y consistentes en el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos.
  2. Actuar de manera ejemplar, ya que los niños replican el comportamiento de sus padres.
  3. Crear espacios libres de tecnología, especialmente en las habitaciones de los menores.
  4. Promover el consumo de alimentos naturales y limitar los ultraprocesados, independientemente del peso del niño.
  5. Fomentar actividades al aire libre y juegos tradicionales como alternativas saludables.

Finalmente, Moreno subraya un principio fundamental: "Las pantallas no deben permanecer dentro de las habitaciones de los menores", independientemente del tipo de contenido al que puedan acceder. Esta medida simple pero efectiva puede contribuir significativamente a proteger la calidad del sueño y el desarrollo emocional de los niños.