Concejal Calderón denuncia grave apropiación indebida del espacio público en Bogotá
Grave apropiación indebida del espacio público en Bogotá

Concejal alerta sobre grave deterioro del espacio público en la capital

La apropiación indebida del espacio público en Bogotá representa un problema estructural que compromete severamente la movilidad, la seguridad ciudadana y la calidad de vida de los habitantes. La concejala Cristina Calderón, en entrevista exclusiva, calificó la situación como "muy grave" y advirtió que este fenómeno no se limita a zonas específicas, sino que afecta a toda la capital colombiana.

Múltiples formas de deterioro urbano

Según la explicación detallada de Calderón, el deterioro del espacio público se manifiesta de diversas maneras preocupantes. Vendedores informales ocupan vías peatonales y vehiculares, mientras que vehículos mal estacionados obstruyen el tránsito normal. Además, se ha normalizado peligrosamente la circulación de motocicletas por andenes destinados exclusivamente a peatones, y existen numerosas ocupaciones irregulares por parte de actores privados.

"Bogotá se ha llenado de vendedores informales y detrás de esta aparente informalidad operan mafias organizadas, actividades criminales, contrabando y microtráfico de drogas", denunció la concejala con firmeza. Calderón enfatizó que esta problemática afecta por igual a todas las localidades de la ciudad, desde Chapinero -donde se concentra alta informalidad y mal parqueo- hasta Kennedy, donde es recurrente observar motos transitando por espacios peatonales.

Casos críticos que ponen en riesgo vidas humanas

La situación alcanza niveles alarmantes en sectores como San Victorino, donde la ocupación desmedida del espacio público impide incluso el acceso de ambulancias y vehículos de emergencia. "Ni siquiera los peatones pueden transitar con normalidad porque los andenes prácticamente han desaparecido bajo la ocupación ilegal", alertó Calderón con preocupación evidente.

El emblemático caso de Hacienda Santa Bárbara

Uno de los puntos más críticos señalados por la concejala corresponde al caso de Hacienda Santa Bárbara, ubicado en la localidad de Usaquén. Según documentación oficial, privados se han apropiado indebidamente de plazas y parques públicos durante más de veinte años. "Sobre la carrera Séptima existe una plaza pública que actualmente se encuentra enrejada y con cables eléctricos instalados para impedir el ingreso de la ciudadanía", denunció Calderón.

Además, la concejala detalló que otra plaza ubicada entre la Séptima y la Sexta fue intervenida con carpas permanentes ancladas al piso y una escalera eléctrica, afectando irreversiblemente espacios que constitucionalmente pertenecen a todos los bogotanos. Calderón recordó que la primera alerta del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP) se emitió en el año 2001, y cuestionó duramente la falta de acciones contundentes por parte de la Alcaldía Local de Usaquén durante múltiples administraciones.

Proceso de restitución en marcha

Actualmente existe una orden de restitución del espacio público sobre las dos plazas ocupadas ilegalmente por Hacienda Santa Bárbara. Este proceso legal se encuentra en manos de la inspección de policía correspondiente. "Esta restitución debe ejecutarse con autoridad institucional y prontitud administrativa. Los vecinos no pueden seguir privados de usar espacios que hoy un particular afirma como propios, cuando jurídicamente no le pertenecen", enfatizó la concejala.

Sobre las posibles consecuencias legales, Calderón explicó que las infracciones urbanísticas sin licencia podrían acarrear sanciones económicas significativas, aunque insistió en que la prioridad fundamental debe ser la recuperación efectiva del espacio público para el disfrute colectivo.

Llamado urgente a ciudadanía y autoridades

Para concluir su intervención, la concejala envió un mensaje directo tanto a la ciudadanía como a las autoridades competentes. "Ocupar indebidamente el espacio público no constituye meramente un problema estético o de ordenamiento urbano; representa un riesgo tangible para la vida humana, especialmente para poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores y personas con discapacidad", señaló con contundencia.

Finalmente, Calderón aseguró que mantendrá una posición firme frente a estas irregularidades: "Estoy aquí para defender de manera integral a los bogotanos y el espacio público de nuestra ciudad. No permitiremos que intereses particulares se apropien de lo que constitucionalmente pertenece a toda la comunidad".