Encuesta Cartagena Cómo Vamos 2025: Desconfianza ciudadana contrasta con favorabilidad del alcalde
Encuesta Cartagena 2025: Desconfianza vs. popularidad del alcalde

Encuesta Cartagena Cómo Vamos 2025: Un espejo de contradicciones para la ciudad

La más reciente encuesta de percepción ciudadana 2025 realizada por Cartagena Cómo Vamos (CCV) ha desatado un torrente de reacciones encontradas, desde insatisfacciones profundas hasta complacencias moderadas, dependiendo del ángulo desde el cual se analicen sus resultados. Este estudio, que busca medir opiniones, satisfacciones, sentimientos y vivencias subjetivas de los cartageneros respecto a la gestión pública, la calidad de vida y el entorno urbano, plantea más interrogantes que certezas sobre cómo los habitantes visualizan el presente y el futuro de su ciudad.

La delgada línea entre percepción y realidad objetiva

Si bien la investigación puede servir como valioso referente para la toma de decisiones políticas y sociales, es crucial establecer una distinción fundamental: la percepción no siempre coincide con la realidad. La realidad se refiere a lo que existe de manera objetiva y medible, mientras que la percepción representa la interpretación personal que cada individuo hace de esa realidad, una interpretación que está inevitablemente teñida por múltiples factores subjetivos.

Estas interpretaciones están profundamente influenciadas por elementos como el conocimiento previo, las emociones del momento, el contexto cultural específico e incluso las simpatías o antipatías personales hacia quienes formulan las preguntas. Aunque la encuesta cuenta con un margen de error técnico estimado en 4,7% con un nivel de confianza del 95%, no puede escapar de un alto componente de subjetividad inherente, lo que deja espacio para posibles imprecisiones metodológicas.

La desconfianza como denominador común

Algunas de las dudas que genera esta investigación encuentran explicación en sus propios hallazgos. El estudio revela que el nivel de desconfianza entre los cartageneros alcanza cotas alarmantes hacia prácticamente todas las instituciones y actores sociales:

  • Autoridades e instituciones públicas
  • Sistema de justicia
  • Medios de comunicación
  • Líderes sociales y comunitarios
  • Fundaciones y organizaciones no gubernamentales
  • Empresarios y sector privado
  • Vecinos y conciudadanos en general

Curiosamente, la única esfera que conserva cierta credibilidad es la familia propia. Esta desconfianza generalizada podría extenderse incluso a la certeza sobre inversiones en obras públicas, transformaciones sociales en curso y, paradójicamente, hacia los mismos realizadores de la encuesta.

Contradicciones que desconciertan

Esta desconfianza, posiblemente arraigada en históricos procesos de desencanto y lo que los psicólogos denominan "desesperanza aprendida", se manifiesta claramente en respuestas sobre optimismo, respeto mutuo, gestión pública y percepción del futuro, las cuales muestran tendencias negativas. Lo llamativo es que esto ocurre en un momento que muchos consideran históricamente positivo para Cartagena, caracterizado por una reactivación significativa de la inversión pública, ejecución de obras en múltiples frentes y avances evidentes en transformación social.

La coordinación de CCV admitió abiertamente dificultades metodológicas para medir la percepción sobre salud mental, dado que el 78% de los encuestados la calificó como "buena", un resultado que contrasta marcadamente con indicadores objetivos de la realidad. Sin embargo, los responsables aclararon que esto no sugiere imprecisiones similares en otros temas investigados.

Pero la contradicción más desconcertante reside en que la misma encuesta que califica la calidad de vida cartagenera como "crítica" con apenas 5,05 puntos sobre 10, simultáneamente registra un repunte notable en la favorabilidad del alcalde Dumek Turbay, alcanzando un 74% de imagen positiva, lo que representa un incremento de 6 puntos porcentuales respecto a 2024.

Hacia un nuevo lenguaje de conexión ciudadana

La atención debería centrarse entonces en cómo mejorar esta percepción ciudadana. Una reflexión de autoridades vaticanas sobre el distanciamiento de los fieles podría servir como referente inspirador: admitir la existencia de un "problema lingüístico", porque "no acabamos de encontrar el lenguaje con que nos dirigimos a la gente de hoy". Este enfoque podría marcar el camino para equilibrar lo que CCV identificó como "la balanza entre la popularidad política y el desgaste social".

La encuesta Cartagena Cómo Vamos 2025 se erige así como un espejo que refleja no solo lo que los cartageneros piensan, sino las complejas contradicciones que definen la relación entre ciudadanía, gestión pública y percepción de progreso en una ciudad en constante transformación.