De las sombras del crimen a la luz de la educación: tierras del narcotráfico ahora son patrimonio académico
En un giro histórico que reescribe el destino de propiedades vinculadas al crimen organizado, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) ha entregado formalmente el predio rural San Agustín a la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Este terreno, que supera las siete hectáreas y está ubicado en el municipio de La Calera, Cundinamarca, perteneció anteriormente a Juan Camilo Zapata Vásquez, alias 'El Brujo', reconocido cabecilla del Cartel de Bogotá y estrecho colaborador de Pablo Escobar.
Transformación de patrimonio ilícito en recurso educativo
La entrega representa un hito significativo en la política de extinción de dominio, mecanismo jurídico que permite al Estado recuperar bienes de origen ilícito sin necesidad de condena penal previa. Con esta destinación, la Universidad Pedagógica Nacional acumula más de 27 hectáreas recuperadas de la economía ilegal, incluyendo el emblemático Castillo Marroquín, que también fue transferido previamente a la institución educativa.
Amelia Pérez Parra, presidenta de la SAE, destacó el profundo significado social de esta transferencia: "Estamos muy contentos de hacer entrega de este predio que ahora va a servir para las comunidades, especialmente para la formación académica. De esta forma, desde la SAE podemos apoyar la educación pública y a los maestros y maestras que orientan a la juventud para sacar adelante este país".
Fortalecimiento histórico de la infraestructura universitaria
Para la Universidad Pedagógica Nacional, esta adquisición resuelve una deuda histórica en materia de infraestructura física. Helbert Augusto Choachí, rector de la UPN, explicó que "nosotros éramos de las universidades más rezagadas en términos de planta física. Con las entregas que nos ha hecho la SAE fortalecemos nuestras capacidades y ampliamos la posibilidad de abrir nuevos programas académicos, especialmente para comunidades con experiencia en liderazgo y derechos humanos".
El terreno, que será destinado principalmente a conservación ambiental, se convierte en un recurso estratégico para:
- Programas académicos vinculados al territorio rural
- Disciplinas que requieren trabajo de campo y contacto con ecosistemas
- Formación en contextos distintos al aula urbana tradicional
- Investigación en Biología, Ciencias Naturales y Educación Ambiental
El oscuro pasado de 'El Brujo' y su patrimonio
Juan Camilo Zapata Vásquez, nacido en Campamento, Antioquia, construyó un imperio criminal desde las sombras. Conocido como 'El Brujo' o alias Darío, fue:
- Uno de los principales articuladores del Cartel de Bogotá
- El enlace clave del Cartel de Medellín en la capital
- Manejador del tráfico de cocaína en el centro del país
- Proveedor de insumos a Gonzalo Rodríguez Gacha, alias 'El Mexicano'
Su patrimonio, construido sin un solo crédito bancario, incluía 62 propiedades, criaderos de caballos, discotecas y terrenos rurales avaluados en más de 30.000 millones de pesos. En 1988, pagó cinco mil millones de pesos en efectivo por el Castillo Marroquín, demostrando la magnitud de sus operaciones financieras.
Largo proceso legal hacia la recuperación estatal
La historia legal de estos bienes se extendió por décadas:
- En 2001, la Fiscalía inició investigaciones sobre el patrimonio ilícito
- En 2005, se embargaron las propiedades vinculadas a 'El Brujo'
- En marzo de 2021, el Tribunal de Bogotá emitió el fallo definitivo de extinción de dominio
- El documento probatorio constaba de 84 páginas que demostraban enriquecimiento ilícito
- Todos los recursos de amparo de la familia ante la Corte Suprema resultaron infructuosos
Daniel Rojas Medellín, director de la SAE, confirmó que los predios serán entregados según "un plan de trabajo acordado con el rector de la universidad", destacando que en los terrenos del Castillo Marroquín podría funcionar la Facultad de Artes. Además, precisó que el predio "comprende una gran reserva ambiental de la capital de más de veinte hectáreas que la universidad ayudará a conservar", con potencial para albergar dos museos de Bienestar Universitario.
Esta transformación de tierras que financiaron el narcotráfico en recursos para la educación pública marca un precedente significativo en la lucha contra el crimen organizado y el fortalecimiento de las instituciones educativas del país.



