El TTP, eje central de la escalada militar entre Pakistán y Afganistán
La reciente escalada militar entre Islamabad y Kabul, que este viernes ha dejado un balance de decenas de víctimas y ataques aéreos en el corazón de ambos países, tiene su origen directo en la actividad del grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP). Pakistán justifica sus bombardeos como una medida necesaria para neutralizar los refugios de este grupo en suelo afgano, al que acusa de ser el principal responsable de la desestabilización regional.
Un grupo insurgente con profundo impacto regional
El TTP, conocido como los "talibanes paquistaníes", se ha convertido en el factor de desestabilización más significativo entre Pakistán y Afganistán. Esta organización actúa como un paraguas que busca derrocar al Estado paquistaní para imponer la "sharia" o ley islámica de manera rigurosa. Fundado en 2007 bajo el liderazgo de Baitullah Mehsud, quien murió en un ataque de dron estadounidense en 2009, el TTP surgió tras las operaciones militares de Islamabad contra Al Qaeda en las antiguas Áreas Tribales bajo Administración Federal (FATA), hoy integradas en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa.
Según informes de las Naciones Unidas correspondientes a 2024, el grupo opera actualmente desde suelo afgano con una fuerza estimada de entre 6.000 y 6.500 combatientes. La ONU ha advertido repetidamente que el TTP utiliza Afganistán como base para lanzar ataques transfronterizos, una situación que ha provocado enfrentamientos directos entre ambos ejércitos y ha paralizado significativamente la economía regional.
El devastador impacto de la violencia insurgente
Desde que Pakistán se convirtió en aliado de Estados Unidos en la "guerra contra el terrorismo" en 2001, la violencia insurgente ha causado más de 80.000 muertes en el país. El TTP ha sido el principal ejecutor de esta ofensiva, recurriendo sistemáticamente a atentados suicidas que han segado la vida de miles de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes.
La situación ha alcanzado tal gravedad que el comercio binacional entre Pakistán y Afganistán se encuentra suspendido desde los choques fronterizos de octubre de 2025, afectando gravemente a Afganistán, que depende crucialmente de las rutas paquistaníes para su salida al mar y el intercambio comercial internacional.
Identidad compartida y diferencias estratégicas
El TTP y los talibanes afganos mantienen una relación de "primos hermanos" unidos por un cordón umbilical ideológico y étnico. Ambos grupos comparten:
- Una interpretación rigorista de la ley islámica
- Pertenencia mayoritaria a la etnia pastún
- Lealtad histórica al liderazgo espiritual del Emirato Islámico de Afganistán
Esta hermandad se forjó durante dos décadas de lucha contra la presencia de la OTAN, donde el TTP proporcionó refugio y combatientes a sus homólogos afganos. Este vínculo de lealtad aparentemente impide que el Gobierno de Kabul acepte las exigencias de Islamabad para desarmar o entregar a los miembros del TTP.
Aunque comparten el rigorismo islámico, existen diferencias fundamentales: los talibanes afganos se rigen por un nacionalismo religioso centrado en gobernar y estabilizar su propio país, mientras que el TTP profesa una ideología de insurgencia similar a Al Qaeda, que prioriza la desestabilización del Estado paquistaní por encima de cualquier gestión territorial.
La compleja relación entre estos grupos y su impacto en la estabilidad regional continúa siendo uno de los desafíos de seguridad más apremiantes en Asia del Sur, con consecuencias que trascienden las fronteras nacionales y afectan a millones de personas en ambos países.
