Trump dirige operación militar contra Irán desde su residencia en Florida
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, monitorea personalmente la escalada militar contra Irán desde su residencia privada en Mar-a-Lago, Florida, donde ha instalado una sala de crisis con mapas detallados del país persa y estrictas medidas de seguridad.
Confirmación oficial de la muerte del líder supremo
En las últimas horas, el mandatario estadounidense confirmó oficialmente la muerte de Alí Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989, quien habría fallecido durante los ataques conjuntos realizados por Estados Unidos e Israel. "No pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo", declaró Trump sobre Jamenei.
La operación militar, denominada "Furia Épica", comenzó en la mañana del 28 de febrero con ataques aéreos contra objetivos en Teherán, Tabriz e Isfahán. Según cálculos de la Media Luna Roja, los bombardeos han dejado más de 200 víctimas mortales en menos de 24 horas.
Equipo de seguridad acompaña al presidente
Fotografías oficiales difundidas por la Casa Blanca muestran a Trump portando una gorra con las siglas "USA" mientras supervisa las operaciones junto a su equipo de seguridad nacional, que incluye al secretario de Estado Marco Rubio, el director de la CIA John Ratcliffe y la jefa de gabinete Susie Wiles.
"El presidente y su equipo de Seguridad Nacional continuarán monitoreando de cerca la situación durante todo el día", señaló la portavoz presidencial Karoline Leavitt, quien confirmó que Trump mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Contradicciones sobre el estado de Jamenei
Mientras Estados Unidos e Israel confirman la muerte del líder iraní, medios oficiales de Irán afirman que Jamenei está vivo y dirigiendo personalmente las operaciones de defensa de su país. Imágenes de satélite verificadas por la BBC muestran que el complejo residencial del líder supremo fue alcanzado por los ataques.
Trump describió este momento como histórico para Irán y envió un mensaje al pueblo iraní: "Esta es la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país". El mandatario aseguró que la operación se ejecutó con apoyo de Israel y que "ni él ni los demás líderes que murieron junto con él pudieron hacer nada" frente a los sistemas de inteligencia estadounidenses.
La escalada militar representa uno de los episodios más graves en las tensiones entre Estados Unidos e Irán en las últimas décadas, con implicaciones geopolíticas que podrían reconfigurar el equilibrio de poder en Medio Oriente.
