Trump evalúa confiscar petróleo iraní para presionar a China en cumbre clave
Trump baraja confiscar petróleo iraní para presionar a China

Trump evalúa confiscación de petróleo iraní como estrategia contra China

El presidente estadounidense Donald Trump está considerando seriamente la posibilidad de tomar control del sector petrolero de Irán, una medida que según fuentes cercanas a su administración buscaría expandir el dominio energético global de Estados Unidos y obtener ventajas comerciales frente a China. Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto crucial, previo a su visita a Pekín los días 14 y 15 de mayo para una cumbre con su homólogo chino Xi Jinping.

"Al ganador le pertenecen las recompensas"

Trump ha expresado repetidamente su interés en apoderarse del petróleo iraní, argumentando que representa una gran ventaja estratégica para Estados Unidos. "Si pudiera elegir, ¿qué haría? Me quedaría con el petróleo, porque está ahí para quien quiera. No hay nada que puedan hacer al respecto", declaró el presidente a periodistas en la Casa Blanca. "Lamentablemente, el pueblo estadounidense quiere que volvamos a casa. Si dependiera de mí, me quedaría con el petróleo. Ganaría muchísimo dinero".

Esta postura no es nueva en la política exterior de Trump, quien ya demostró su convicción sobre el poder que otorga controlar flujos petroleros cuando Estados Unidos derrocó a Nicolás Maduro en Venezuela y llegó a un acuerdo para explotar las reservas de crudo del país sudamericano.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Estrategia de presión comercial

Según fuentes que pidieron permanecer en el anonimato, el interés en el crudo iraní responde a múltiples factores, entre ellos la creencia de Trump de que someter los flujos energéticos de Teherán a la esfera de influencia estadounidense podría reforzar su poder de negociación con China. Xi Jinping aún no se ha pronunciado directamente sobre la guerra entre Estados Unidos e Irán, pero China lleva años preparándose para eventualidades energéticas mediante:

  • Acumulación de grandes reservas estratégicas
  • Impulso a la producción nacional de hidrocarburos
  • Desarrollo de una vasta industria de energías renovables

Funcionarios de la administración Trump han analizado lo que consideran una menor influencia de Pekín como consecuencia de las operaciones estadounidenses tanto en Venezuela como en Oriente Medio. China, como importante importador de crudo, ha visto restringido su suministro debido al cierre efectivo del estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un aumento drástico en los precios del petróleo y el gas.

Complejidades operativas y legales

Ejercer un control a largo plazo sobre la energía de Irán representa una tarea de gran envergadura que probablemente requeriría:

  1. Una inversión estadounidense mucho mayor de dinero y personal
  2. Enfrentar interrogantes adicionales sobre el derecho internacional
  3. Manejar la oposición interna, ya que encuestas muestran que la mayoría de estadounidenses desean un rápido fin de la guerra

Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que a Trump le agrada la idea de apoderarse del petróleo iraní, pero advirtió que no existen planes formales para ello y que no forma parte del programa actual. El presidente no incluyó el control de las instalaciones energéticas de Teherán entre las condiciones para un posible acuerdo que ponga fin a las hostilidades.

Impacto en las relaciones bilaterales

Las declaraciones de Trump se producen en un momento crítico para las dos mayores economías del mundo, que han intercambiado aranceles y buscado presionar las cadenas de suministro del otro. La crisis energética global ha complicado aún más esta dinámica geopolítica.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró en un comunicado que se opone al uso de la fuerza para "vulnerar los derechos e intereses legítimos de otros países", añadiendo que "la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Irán deben ser respetadas".

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Precedentes y posibilidades

Trump se ha lamentado a menudo de que Estados Unidos no se apoderara del petróleo de Irak tras la invasión de 2003, calificando de error estratégico el haber renunciado a reservas que podrían haber sufragado costos militares. "Al ganador le pertenecen las recompensas", dijo Trump en una conferencia de prensa. "He dicho: '¿Por qué no las usamos?' Al vencedor le corresponden las recompensas, y nosotros no las tenemos".

Expertos como Clayton Seigle, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, ven una oportunidad para que Estados Unidos aplique su estrategia con Venezuela a Irán mediante la aplicación rigurosa de sanciones al crudo iraní en el mar Arábigo. "Destruir la isla de Kharg no es la solución, ni tampoco ocuparla", dijo Seigle. "En cambio, lo mejor es repetir el ejemplo de Venezuela: confiscar sus cargamentos de petróleo y alejarlos de los sistemas de armas iraníes".

Por ahora, Trump parece más centrado en abordar la parálisis del transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz, oscilando entre exigir a Irán que lo abra e insistir en que otros países, incluida China, controlen la vía marítima. El presidente afirmó que si Irán no abre el estrecho a la "libre circulación", Estados Unidos atacará infraestructura crítica del país.