La relación entre Suecia y Colombia atraviesa un momento de especial dinamismo, marcado por una apuesta compartida por la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo con enfoque territorial. En el centro de esa visión se encuentra el modelo sueco de la ‘cuádruple hélice’, una evolución del enfoque tradicional que articula Estado, empresa y academia, sumando a la sociedad civil como actor clave.
‘Tenemos una cultura de colaboración que significa que el Gobierno, el sector privado, la academia y la sociedad civil se unen para solucionar problemas de manera integral’, explica la embajadora de Suecia en Colombia, Maria Cramér, subrayando que esta lógica ha sido determinante para el liderazgo innovador de su país.
Proyectos concretos en Colombia
Con la apuesta de traducir esa visión en proyectos en Colombia, Suecia busca conectar innovación con impacto social a través de iniciativas de economía circular con comunidades vulnerables y desarrollos tecnológicos en territorios como el Pacífico. ‘Ha sido una experiencia fantástica ver lo que se está haciendo aquí junto con las empresas, pero también con la sociedad civil’, afirma la diplomática.
Un ejemplo destacado es el programa con la organización NESsT, en alianza con la empresa sueca Ikea, que busca acelerar 20 empresas sociales en Brasil, Colombia y Perú, enfocadas en cadenas de valor y economía circular, creando más de 2.000 empleos con un enfoque especial en mujeres y pueblos indígenas.
Otro proyecto se desarrolla en Guapi, Cauca, con un prototipo de velero híbrido cuyo objetivo es efectuar una pesca más justa y sustentable. Esta iniciativa académica internacional, financiada por Suecia, es ejecutada por la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad del Cauca, con apoyo de las universidades suecas KTH Royal Institute of Technology y Lund, trabajando junto con la comunidad y la asociación de pescadores artesanales.
Además, en coordinación con el Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Minería, se impulsa la iniciativa regional ‘Minería Americana más Responsable y Sostenible’, un convenio de cooperación con el Consejo de Industria Sueca para promover prácticas de minería responsable con miras a la transición energética en América Latina.
Apoyo a la paz y desarrollo territorial
El respaldo de Suecia al proceso de paz en Colombia y a la implementación del acuerdo de 2016 se evidencia en varios aspectos, especialmente en el desarrollo económico en territorios afectados por el conflicto, con un enfoque de género y apoyo a asociaciones afro y pueblos indígenas. ‘Vemos a Colombia como base para nuestra presencia regional’, asegura Cramér, dejando claro que la innovación compartida se perfila como el eje de una alianza cada vez más profunda.
Balance comercial y oportunidades
Actualmente, alrededor de 100 empresas suecas operan en Colombia, generando aproximadamente 25.000 empleos directos. Compañías como Volvo, Scania, Electrolux, Familia, Ikea, H&M y Spotify son parte de este ecosistema. La embajadora destaca que Suecia es un país de ingenieros y diseño, y que Colombia es vista como base para la presencia regional sueca.
Acuerdo Gripen y transferencia tecnológica
El acuerdo entre Colombia y la empresa Saab para la adquisición de 17 aeronaves JAS 39 Gripen, junto con programas de entrenamiento y capacitación para la Fuerza Aeroespacial Colombiana, fortalece la relación bilateral y crea una relación estratégica. ‘Viene con un valor que va más allá del acuerdo porque da la posibilidad de trabajar en conjunto temas de innovación y transferencia de tecnología’, afirma Cramér.
Oportunidades educativas
El Instituto Sueco ofrece un programa de becas para colombianos, quienes suelen tener buenas posibilidades debido a su alta cualificación. Aunque la mayoría de las carreras se ofertan en inglés, la embajadora recomienda aprender sueco para conocer mejor el país.
Prioridades y perspectivas
En 2024 se firmó un acuerdo bilateral que establece líneas de cooperación y un diálogo de alto nivel. Las prioridades incluyen innovación, transición verde, sustentabilidad, paz, seguridad y desarrollo territorial. La embajadora también destaca la importancia de América Latina como socio especial para Suecia y la Unión Europea, compartiendo valores como el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.
Respecto al cambio en la política de neutralidad sueca tras la invasión rusa a Ucrania, Cramér señala que fue un cambio brutal que llevó a Suecia a ingresar a la OTAN, pero que el país mantiene el equilibrio entre capacidades blandas y duras, sosteniendo las políticas sociales.
Finalmente, la embajadora expresa su fascinación por Colombia, destacando su diversidad y la calidez de su gente, y su deseo de recorrer el país para fortalecer las relaciones bilaterales.



