Sánchez critica operación de EE.UU. en Venezuela y advierte sobre precedente peligroso
Sánchez critica operación de EE.UU. en Venezuela y advierte precedente

Presidente español cuestiona eficacia y legalidad de operación estadounidense en Venezuela

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha expresado serias dudas sobre la efectividad de la operación realizada por Estados Unidos en Caracas para capturar a Nicolás Maduro, llevada a cabo el pasado 3 de enero. Durante su intervención en el Congreso, Sánchez manifestó que esta acción no parece que vaya a servir para impulsar una transición democrática en el país caribeño, al menos en las circunstancias actuales.

Crítica frontal al derecho internacional

En respuesta a las críticas de los grupos parlamentarios sobre el posicionamiento del Gobierno español en conflictos internacionales, Sánchez replicó con firmeza que la intervención estadounidense en Venezuela fue contraria al derecho internacional y establece un precedente extremadamente peligroso para el orden global. "Sienta un precedente muy peligroso en el mundo", afirmó el mandatario español durante su comparecencia.

El presidente recordó que ni España, ni la Unión Europea, ni una comisión de las Naciones Unidas reconocieron la victoria de Maduro en las controvertidas elecciones de 2024. Sin embargo, subrayó que esta falta de reconocimiento no legitima las acciones de la Administración estadounidense en territorio venezolano.

El destino de Venezuela debe decidirlo su pueblo

Sánchez fue categórico al afirmar que no se puede "reconocer ni aplaudir" la operación militar estadounidense. Enfatizó que el futuro de Venezuela debe ser determinado exclusivamente por los venezolanos, mediante un proceso pacífico y dialogado, con el respaldo de la comunidad internacional pero sin imposiciones externas.

"El destino de Venezuela debe ser decidido por los venezolanos y debe construirse de forma pacífica y dialogada, con el apoyo de la comunidad internacional, sin tutela", declaró el presidente español durante su intervención parlamentaria.

Críticas ampliadas a otras políticas de Trump

Las críticas de Sánchez no se limitaron a Venezuela. El mandatario español también se refirió a la controvertida postura de la Administración Trump sobre Groenlandia, señalando que una "superpotencia" de la OTAN había cuestionado la integridad territorial de un país aliado. "Afortunadamente, Trump ha cambiado de opinión. Veremos si no revisa esa opinión", comentó Sánchez, advirtiendo que sería un error considerar resuelto este problema.

El presidente español identificó un patrón preocupante en la política exterior estadounidense: "El problema es pensar que las reglas internacionales son para el cumplimiento de todos, salvo de uno" y que su vigencia puede ser intermitente o utilizarse para coaccionar a aliados mediante el "miedo".

Posición sobre el conflicto palestino-israelí

Otra área de desacuerdo señalada por Sánchez fue el conflicto en Gaza. El presidente español anunció que España no se sumará a la iniciativa estadounidense denominada "Junta de la paz", de la que ha sido excluida la Autoridad Nacional Palestina. Sánchez agradeció la invitación de Washington pero declinó participar, apostando en cambio por reforzar y reformar el sistema multilateral existente.

"Todo lo que haga falta para garantizar la seguridad y la coexistencia pacífica entre Israel y Palestina", afirmó Sánchez, subrayando la necesidad de un enfoque inclusivo y multilateral para resolver este conflicto histórico.

Defensa del orden internacional multilateral

En su intervención, el presidente español hizo un llamamiento a defender un orden internacional basado en reglas claras y aplicables a todos los países por igual. Sánchez afirmó que no se puede aceptar la gobernanza internacional que promueve Estados Unidos, y que Europa "tampoco debería aceptarla".

Esta postura representa una clara demarcación de la política exterior española respecto a algunas acciones unilaterales de la Administración estadounidense, reafirmando el compromiso de España con el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.