El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que su próximo viaje a Roma y al Vaticano fue programado antes de que el presidente Donald Trump entrara en conflicto con el papa León XIV, describiendo la visita como parte de las relaciones habituales con la Santa Sede.
Detalles del viaje
Rubio tiene previsto reunirse con líderes italianos y del Vaticano durante una visita del 6 al 8 de mayo. La decisión de viajar, anunciada el lunes, había generado especulaciones de que Rubio, quien es católico, viajaba con la misión de limpiar la imagen y reparar las relaciones tensas debido a los vaivenes de Trump con el papa y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
Declaraciones de Rubio
“Es un viaje que habíamos planeado con antelación, y obviamente surgieron algunos problemas”, dijo Rubio cuando se le preguntó si viajaba “para limar asperezas con el papa”. “Y no, miren, hay mucho de qué hablar con el Vaticano. El viaje no está realmente vinculado a nada más que al hecho de que sería normal que nos relacionáramos con ellos”, añadió.
Contexto de las tensiones
Rubio se dirige a Italia semanas después de que Trump calificara al papa de “débil en la lucha contra el crimen” tras las reiteradas críticas del pontífice a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. El papa también ha cuestionado el argumento del gobierno de Trump de que Dios está del lado de EE.UU. en el conflicto con Teherán.
Posteriormente, Meloni declaró que los ataques de Trump contra el papa eran “inaceptables”. Trump respondió que estaba “conmocionado” por la postura de Meloni sobre la guerra con Irán y afirmó que le faltaba valentía.
Ayuda humanitaria a Cuba
Rubio afirmó que EE.UU. desea brindar más ayuda humanitaria a Cuba, que enfrenta un bloqueo casi total de combustible desde enero, además del prolongado embargo económico estadounidense contra la isla. Añadió que EE.UU. y el Vaticano comparten la preocupación por la persecución de las minorías religiosas.
“Por cierto, estamos dispuestos a brindar más ayuda humanitaria a Cuba y distribuirla a través de la iglesia”, dijo Rubio. “Pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo”.



