Cese al fuego permite retorno masivo de desplazados en Líbano
Numerosos habitantes del sur del Líbano y de los suburbios de Beirut han comenzado este viernes a regresar a sus hogares, muchos de ellos devastados por la guerra entre Israel y el grupo proiraní Hezbolá, tras la entrada en vigor de un alto el fuego de diez días mediado por Estados Unidos.
Colas kilométricas y puentes dañados
Desde primeras horas de la mañana, se formaron largas colas de vehículos en la autopista del sur de Líbano, con techos cargados de colchones, muebles y pertenencias esenciales. Un atasco gigantesco se produjo ante el puente de Qasmiyeh, que conecta la región de Tiro con el resto del país, estructura que sufrió daños significativos durante los ataques israelíes del jueves pero que fue reparada de emergencia por el ejército libanés para permitir el tránsito.
"Por suerte, volvemos a casa y salimos victoriosos a pesar de los bombardeos", afirmó Mohammad Abou Raya, de 35 años y padre de tres hijos, en declaraciones a la AFP. "Aunque no recuperemos nuestras casas, lo importante es volver a nuestra tierra", añadió este residente que representa el sentimiento de miles de desplazados.
Desafíos a las advertencias israelíes
La población hace caso omiso de las advertencias del ejército israelí, que pidió específicamente que no se regrese a la zona al sur del río Litani y mantiene la ocupación de la zona fronteriza. Este retorno masivo ocurre a pesar de que el ejército libanés ha mencionado "una serie de violaciones del acuerdo" de tregua y también ha solicitado a las personas desplazadas por los combates que se abstengan de regresar inmediatamente al sur del país.
Devastación en los suburbios de Beirut
En los suburbios del sur de Beirut, duramente bombardeados por Israel, los vecinos regresan para evaluar la magnitud de los daños. Insaf Ezzeddine, una mujer de 42 años que regresó con su marido y su hija a su barrio, relató: "Íbamos cada día a un lugar diferente, porque no habíamos encontrado sitio en el centro de acogida. Nuestra casa ha sufrido graves daños por los bombardeos, pero, gracias a Dios, se ha producido el alto el fuego y espero que la guerra termine".
Violaciones en los últimos minutos
Hasta los últimos minutos antes de que entrara en vigor la tregua, Hezbolá siguió reivindicando ataques contra el norte de Israel y contra el ejército israelí en territorio libanés. Justo antes de la entrada en vigor del alto el fuego, ataques israelíes mataron a por lo menos 13 personas en Tiro, en el sur del Líbano, según informaron a la AFP las autoridades locales.
Contexto del conflicto y negociaciones
El conflicto comenzó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero, y Líbano quedó involucrado cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel el 2 de marzo. Este frente ha causado la muerte de más de 2.200 personas del lado libanés, según datos del Ministerio de Salud del país. La ONU estima que un millón de personas, equivalente a una quinta parte de la población del Líbano, se han visto desplazadas por este conflicto.
La tregua anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, que comenzó en la medianoche local en ambos países, era una de las condiciones de Irán para continuar las negociaciones con Estados Unidos con vistas a lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio. Trump afirmó que trata de organizar la primera reunión en la Casa Blanca entre el presidente de Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Posturas enfrentadas y amenazas
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el acuerdo de tregua es una ocasión de "paz histórica" con Beirut, al tiempo que reiteró su exigencia de que Hezbolá se desarme como condición previa. Por su parte, el movimiento libanés afirmó el viernes en un comunicado que sus "combatientes mantendrán el dedo en el gatillo" si Israel viola el alto el fuego.
Negociaciones paralelas y conferencia internacional
En paralelo, continúan los esfuerzos -bajo los auspicios de Pakistán- para organizar una segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán y poner fin de forma duradera a la guerra, tras una primera sesión de conversaciones celebrada en Islamabad el pasado fin de semana que no culminó en un acuerdo.
Donald Trump declaró el jueves que Estados Unidos e Irán están "muy cerca" de alcanzar un acuerdo, y aseguró que Teherán había aceptado entregar su uranio enriquecido, una de las principales exigencias de Washington, aunque el gobierno iraní no confirmó esta información.
Mientras tanto, Turquía organiza a partir del viernes un foro diplomático en la ciudad de Antalya, al que asistirá, entre otros, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif. Se prevé que por la noche se celebre al margen una reunión entre los cancilleres de Turquía, Egipto, Pakistán y Arabia Saudita sobre "los problemas regionales", en particular la guerra.
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, que por el momento mantienen un alto el fuego que entró en vigor el 8 de abril y expira la próxima semana, se centran ahora principalmente en el estrecho de Ormuz. Francia y Reino Unido liderarán el viernes una conferencia en París, con una "treintena de participantes" para garantizar la seguridad de la navegación por este paso estratégico.



