Consorcio periodístico global destapa operación de inteligencia rusa contra el gobierno argentino
Una exhaustiva investigación internacional ha desvelado una sofisticada red de desinformación rusa que operó durante al menos seis meses en Argentina, con el objetivo claro de desprestigiar la gestión del presidente Javier Milei. El consorcio de periodistas, que incluye organizaciones como Forbidden Stories y Filtraleaks, analizó más de 1.400 páginas de documentos que detallan esta operación de injerencia extranjera.
Inversión millonaria en noticias falsas
Según los documentos filtrados, un grupo denominado "La Compañía" —vinculado directamente a los restos del Grupo Wagner y bajo control del servicio de inteligencia exterior ruso (SVR)— habría desembolsado aproximadamente 300.000 dólares para financiar la publicación de más de 250 artículos falsos en diversos portales digitales argentinos. Esta campaña se desarrolló principalmente entre abril y octubre de 2024, coincidiendo estratégicamente con el periodo de mayor acercamiento diplomático entre Argentina y Ucrania.
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) ya había detectado y denunciado esta injerencia a finales de 2025, elevando el caso ante la Justicia Federal argentina. En un comunicado oficial, la SIDE confirmó que "su propósito era difundir información falsa e influir en la opinión pública argentina en beneficio de intereses geopolíticos extranjeros".
Medios involucrados y estrategias de desinformación
La investigación identificó una extensa red de portales digitales donde se alojaron los contenidos financiados por la inteligencia rusa. Aunque los directivos de estos medios negaron recibir pagos directos —atribuyendo la llegada de las notas a terceros o agencias intermediarias—, el reporte detalla minuciosamente la cantidad de artículos publicados en cada espacio:
- Diario Con Vos: 37 notas
- El Destape: 27 notas
- Diario Registrado: 26 notas
- Realpolitik: 20 notas
- Dos Bases: 19 notas
- C5N: 17 notas
- Big Bang News: 16 notas
- Política Argentina: 12 notas
- En Orsai: 11 notas
- A24: 10 notas
- La Patriada Web: 9 notas
- Ámbito: 8 notas
- Tiempo Argentino: 6 notas
- Grito del Sur: 6 notas
- El Ciudadano Web: 6 notas
- Sección Ciudad: 5 notas
- Infocielo: 3 notas
- Infobae: 2 notas
- El Cronista: 2 notas
- Agenda Urbana: 2 notas
- Data Clave, Ciudadano Agro y Contraste MDP: 1 nota cada uno
Autores ficticios y tácticas innovadoras
La estrategia de desinformación utilizó perfiles falsos que simulaban ser analistas internacionales, creados mediante Inteligencia Artificial. Uno de los casos más emblemáticos es el de un supuesto autor llamado Manuel Godsin, quien firmó numerosos artículos sobre las protestas universitarias en Argentina. La investigación descubrió que su fotografía corresponde a un ciudadano ruso y que su perfil es utilizado sistemáticamente para difundir propaganda del Kremlin en la región. Otros nombres identificados como falsos incluyen a Gabriel di Taranto y Juan Carlos López.
La operación no se limitó al ámbito digital. En un hecho inusual, se detectaron pagos para colgar banderas en estadios de fútbol con mensajes contrarios a Ucrania, además de la clásica cartelería callejera, demostrando una estrategia multidimensional de influencia.
Antecedentes y alcance regional
"La Compañía" es señalada como la sucesora operativa del Grupo Wagner, la corporación de mercenarios que lideró Yevgeny Prigozhin antes de su fallida rebelión contra Vladimir Putin en 2023. Tras la muerte de su líder, la estructura fue absorbida por el espionaje exterior ruso. Según los documentos verificados, al menos 17 agentes con pasado paramilitar participaron activamente en estas operaciones de influencia en Argentina.
Además del país austral, la red rusa tuvo objetivos claros en otras naciones de América Latina, incluyendo campañas para apuntalar la imagen del presidente de Bolivia, Luis Arce, y acciones de respaldo a la figura de Nicolás Maduro en Venezuela tras los cuestionados comicios de julio de 2024.
Reacción del gobierno argentino
El presidente Javier Milei calificó estas revelaciones como un hecho de "gravedad institucional pocas veces vista" y prometió llevar la investigación hasta las últimas consecuencias. Esta operación de desinformación representa uno de los casos más documentados de injerencia extranjera en la política argentina reciente, poniendo en evidencia las sofisticadas tácticas que utilizan los servicios de inteligencia internacionales para influir en los asuntos internos de otros países.



