Pentágono planea operaciones terrestres en Irán con objetivos estratégicos definidos
El Departamento de Defensa de Estados Unidos se prepara para cruzar un umbral significativo en el conflicto con Irán: pasar de ataques aéreos a incursiones terrestres limitadas pero sostenidas. Según información exclusiva de The Washington Post, el gobierno del presidente Donald Trump evalúa operaciones que podrían extenderse por semanas y apuntar a infraestructura militar crítica del régimen iraní.
Cuatro objetivos estratégicos identificados
El portal Axios reveló que el Pentágono considera cuatro opciones operativas específicas:
- Isla de Kharg: Terminal marítima que canaliza el 90% de las exportaciones petroleras iraníes, considerada de alto valor estratégico.
- Isla de Larak: Punto clave para el control iraní del estrecho de Ormuz, equipado con búnkeres, lanchas de ataque y sistemas de radar.
- Isla de Abu Musa: Ubicada cerca de la entrada occidental del estrecho de Ormuz, junto con dos islas menores.
- Bloqueo naval: Interceptación o incautación de buques petroleros iraníes en el sector oriental del estrecho de Ormuz.
Preparativos militares y despliegue de tropas
El Comando Central de Estados Unidos confirmó el despliegue del buque de ataque anfibio USS Tripoli con 3.500 efectivos adicionales en Medio Oriente. Según The Wall Street Journal y Axios, el Pentágono estaría enviando aproximadamente 10.000 soldados más a la región, elevando la presencia total a unos 50.000 efectivos estadounidenses.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, declaró al Washington Post que "es el trabajo del Pentágono hacer preparativos para darle al comandante en jefe las máximas opciones. No significa que el presidente haya tomado una decisión".
Respuesta iraní y advertencias de represalias
Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, denunció que Estados Unidos "envía abiertamente un mensaje de negociación y, en secreto, planea un ataque terrestre". Aseguró que la República Islámica está "esperando" la llegada de soldados estadounidenses recientemente desplegados en la región.
El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbia, advirtió que cualquier operación terrestre terminaría con la "humillante captura" de soldados estadounidenses, que serían "alimento para los tiburones del golfo Pérsico". Acusó a Trump de carecer de estabilidad y actuar bajo influencia israelí.
Análisis: Riesgos de escalada y prolongación del conflicto
Carlos Novoa, analista internacional especializado en Medio Oriente, considera que una incursión terrestre representa "la siguiente fase militar lógica" pero evidencia que los objetivos iniciales de Estados Unidos no se han cumplido. "Ya ha pasado un mes y no hay visos de una resolución rápida", advierte, señalando un estancamiento del conflicto.
Novoa destaca que "la República Islámica ya ha empezado a responder" mediante el involucramiento de los hutíes de Yemen, indicando la multiplicidad de actores regionales. Una operación terrestre podría desatar represalias más amplias, especialmente en el Golfo Pérsico, afectando a aliados clave de Washington.
Andrés Gómez de la Torre, analista en defensa e inteligencia, afirma que el despliegue de aproximadamente 10.000 efectivos "no da para una invasión completa de Irán". Todo apunta a una operación limitada y focalizada, posiblemente de carácter anfibio, con la isla de Kharg como objetivo principal.
Gómez de la Torre advierte que "estamos ante un uso prácticamente ilimitado del poder militar estadounidense, y eso podría llevar a respuestas extremas por parte de Irán". Incluso una operación limitada podría ampliar el conflicto y elevar significativamente los riesgos regionales.
Contexto político y perspectivas de negociación
El análisis coincide en que el frente interno iraní juega a favor del régimen durante este período de tensión. "La situación de guerra tiende a cohesionar al poder político; no se observa una oposición activa como algunos esperaban", afirma Novoa, descartando que una intervención extranjera genere quiebres internos.
Mientras el Parlamento iraní debate su salida del Tratado de No Proliferación Nuclear y proyectos para cobrar peaje en Ormuz, la Guardia Revolucionaria confirmó la muerte de Alireza Tangsiri, jefe de la Marina y estratega clave en el control del estrecho.
Los expertos concluyen que una incursión terrestre no resolvería el conflicto en el corto plazo, sino que lo volvería más prolongado, complejo y costoso para todas las partes involucradas, con implicaciones geopolíticas que trascenderían la región de Medio Oriente.



