Presidente Petro rechaza acción militar y exige retorno a conversaciones de paz
El mandatario colombiano Gustavo Petro mantuvo este lunes su firme rechazo a la acción militar ejecutada por Estados Unidos e Israel en contra de Irán, calificando la operación como un irrespeto flagrante contra el derecho internacional. El presidente insistió en la necesidad de restablecer los cauces normativos de diálogo lo más rápido posible para evitar una escalada catastrófica.
Una alianza que rompe el derecho internacional
Petro fue contundente al señalar que la alianza entre Estados Unidos e Israel "rompió el derecho internacional" con esta acción militar, la cual se produjo precisamente cuando Irán y Estados Unidos estaban negociando un nuevo acuerdo nuclear. El momento del ataque, según el mandatario, agrava aún más la situación y demuestra una falta de voluntad para solucionar conflictos mediante el diálogo.
"La mayoría de los países europeos, los mismos países del Golfo también agredidos por Irán, buscando la unidad árabe, América Latina y África podríamos encontrar el regreso inmediato a conversaciones de paz y al derecho internacional", afirmó el presidente colombiano, haciendo un llamado a la comunidad internacional para buscar soluciones pacíficas.
Riesgo inminente de genocidio y amenaza nuclear
El presidente Petro expuso con preocupación el riesgo inmenso para la humanidad que representa esta acción militar, advirtiendo sobre un "genocidio inminente" si no se toman decisiones racionales de inmediato. Además, alertó sobre la amenaza nuclear que podría desencadenarse como respuesta iraní, recordando que todas las armas nucleares representan una extorsión basada en su capacidad de destrucción masiva.
"El camino racional de la humanidad es eliminar las armas nucleares en todas partes del mundo", concluyó Petro, enfatizando la necesidad de desarme nuclear global como única vía para garantizar la supervivencia humana.
Crítica a las intenciones de Estados Unidos
El mandatario colombiano fue especialmente crítico con lo que estaría planeando el gobierno de Donald Trump, señalando que además de afectar a la población iraní, cualquier intento de imponer cambios políticos en Irán sería ilusorio debido a la fuerte base popular que defiende el sistema teocrático actual. Petro calificó como "una estupidez" la idea de un regreso a la monarquía en el país persa.
Bajo esta lógica, sentenció que "el gobierno de los EE. UU. tiene hoy una gran responsabilidad ante la humanidad", insistiendo en que los supuestos intereses de llevar democracia y libertad a Irán solo podrán cumplirse si se atraen a los pueblos sin agredirlos, acompañando sus luchas pero sin reemplazar su voluntad.
"La democratización de una sociedad solo se logra por la historia y las luchas que esa sociedad haga, nadie impone una democracia", afirmó Petro, reiterando su convicción de que los cambios políticos deben surgir desde dentro de las sociedades y no ser impuestos por potencias extranjeras.
