Revelan detalles de la operación conjunta CIA-Israel que acabó con la vida del líder supremo iraní Alí Jamenei
Operación CIA-Israel acabó con la vida del líder iraní Alí Jamenei

Operación secreta de inteligencia culmina con la muerte del líder supremo iraní

La muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, junto con varios altos funcionarios del régimen, fue el resultado directo de un estrecho intercambio de inteligencia entre los servicios secretos de Estados Unidos e Israel, según revelaciones exclusivas del periódico The New York Times.

Monitoreo exhaustivo y oportunidad estratégica

De acuerdo con fuentes familiarizadas con operaciones de este tipo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) llevaba meses realizando un seguimiento minucioso de los movimientos del ayatolá, recopilando datos sobre sus ubicaciones y analizando patrones de desplazamiento. Jamenei mantenía medidas de seguridad extremas, con apariciones públicas esporádicas y rara vez transmitidas en directo por los medios oficiales iraníes.

Sin embargo, los servicios de inteligencia lograron detectar la convocatoria de una reunión de alto nivel en un complejo gubernamental ubicado en el centro de Teherán, programada para la mañana del sábado 28 de febrero de 2026. Esta información representó una oportunidad estratégica única para Washington y Tel Aviv.

Ajustes en la planificación del ataque

Inicialmente se contemplaba una operación nocturna bajo condiciones de menor visibilidad, pero ambos gobiernos decidieron adelantar la ofensiva tras confirmar la presencia simultánea de varios altos mandos en el mismo lugar. Este ajuste respondió a la posibilidad de golpear simultáneamente a la cúpula de seguridad iraní.

Funcionarios citados por el medio estadounidense indicaron que los líderes iraníes no habrían tomado precauciones adicionales pese al alto nivel de tensión regional, lo que facilitó su exposición durante la reunión.

Ejecución precisa y consecuencias inmediatas

El ataque comenzó alrededor de las 6:00 a.m., hora local de Israel (7:30 a.m. en Irán), con el despegue de aviones de combate equipados con munición de largo alcance y alta precisión. Cerca de dos horas después, hacia las 9:40 a.m. en Teherán, los misiles impactaron el complejo gubernamental, alcanzando simultáneamente varios edificios.

Entre los fallecidos confirmados se encuentran:

  • Mohammad Pakpour, comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica
  • El contralmirante Alí Shamkhani, jefe del Consejo Militar
  • Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa
  • Seyyed Majid Mousavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria
  • Mohammad Shirazi, viceministro de Inteligencia

Red de inteligencia previamente establecida

Según las fuentes consultadas, la operación fue resultado de varios meses de preparación y de un análisis minucioso sobre la estructura del poder iraní. Este seguimiento se incrementó tras la guerra de 12 días registrada el año anterior, episodio que permitió a Estados Unidos perfeccionar el rastreo de movimientos y comunicaciones de Jamenei y la Guardia Revolucionaria.

Exfuncionarios estadounidenses señalaron que la información utilizada en esta ofensiva provino de la misma red de inteligencia empleada en junio de 2025 para la operación contra tres instalaciones nucleares iraníes. Este entramado habría facilitado la identificación de objetivos estratégicos y la coordinación precisa de los ataques.

Confirmaciones oficiales y reacciones internacionales

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue el primero en insinuar públicamente la muerte de Jamenei, afirmando pocas horas después del inicio de la ofensiva que existían fuertes indicios sobre su fallecimiento. Más tarde, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó el deceso en un mensaje publicado en su red social Truth Social.

En su pronunciamiento, Trump calificó a Jamenei como "una de las personas más malvadas de la historia" y sostuvo que su muerte representaba "justicia para el pueblo iraní" y para quienes, según él, fueron víctimas de sus decisiones.

Cuatro horas después, y luego de que voceros del régimen iraní negaran inicialmente la información asegurando que el líder supremo estaba a salvo, la televisión estatal confirmó oficialmente que había muerto en los bombardeos. Según la transmisión oficial, en ese mismo ataque también fallecieron cuatro miembros de su familia, incluyendo una hija y un nieto.

Escalada regional y represalias inmediatas

El operativo, descrito como de alta precisión, marcó un punto de inflexión en la escalada regional y desencadenó una cadena de represalias que mantiene en máxima tensión a Medio Oriente. Irán respondió golpeando bases militares estadounidenses en Oriente Medio e Israel con misiles y drones, intensificando el conflicto regional.

Tras el bombardeo inicial, se habrían ejecutado nuevas acciones contra lugares donde se encontraban alojados altos mandos de los servicios de inteligencia iraníes, con el propósito de debilitar la cadena de mando y la capacidad de respuesta del Estado. "El principal oficial de inteligencia de Irán logró escapar, pero los altos mandos de las agencias fueron diezmados", señaló The New York Times citando a personas informadas sobre la operación.