Nuevas tensiones diplomáticas entre Colombia y Ecuador por denuncias de bombardeos
El presidente colombiano, Gustavo Petro, generó un nuevo capítulo de tensiones con Ecuador durante el Consejo de Ministros del 16 de marzo, al denunciar que artefactos explosivos estarían siendo lanzados desde territorio ecuatoriano hacia Colombia. "Están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados", afirmó el mandatario colombiano, quien añadió que "ha aparecido una bomba tirada desde un avión" cerca de la frontera.
Respuesta contundente desde Quito
Desde el otro lado de la frontera, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa respondió de manera inmediata a través de redes sociales, descalificando completamente las acusaciones de su homólogo colombiano. "Presidente Petro, sus declaraciones son falsas: estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo", escribió Noboa en su cuenta oficial de Twitter.
El mandatario ecuatoriano enfatizó que "desde el primer día hemos combatido al narcoterrorismo en todas sus formas", incluyendo tanto a quienes operan en las calles como a aquellos que desde la política o la función judicial protegen a delincuentes. Noboa agregó que, con cooperación internacional, continúan bombardeando lugares que servían de escondite para grupos "en gran parte colombianos" que, según su versión, se infiltraron en Ecuador por descuido de la frontera colombiana.
Cooperación bilateral pese a las tensiones
A pesar de este desencuentro diplomático, que se suma a las ya complicadas relaciones comerciales entre ambos países, existe una cooperación operativa entre las autoridades ecuatorianas y colombianas. En la provincia de Esmeraldas, donde hacen presencia grupos del crimen organizado como:
- Tiguerones
- Lobos
- Frente Oliver Sinisterra (disidencias de las FARC)
- Frente Iván Ríos (disidencias de las FARC)
se desarrolla un trabajo conjunto entre Quito y Bogotá que también incluye participación de Estados Unidos.
Colaboración internacional en inteligencia
Frente a problemáticas como la minería ilegal, el contrabando de drogas y el tráfico de combustible, los estadounidenses colaboran proporcionando información de inteligencia. Una fuente citada por el medio La Hora detalló que esta asistencia incluye:
- Ubicación de sitios donde se reúnen grupos de delincuencia organizada
- Información sobre actividades de minería ilegal
- Datos sobre construcción de lanchas rápidas y semisumergibles
- Localización de posibles caletas de armamento y droga
La fuente explicó que, aunque no hay presencia militar norteamericana en la zona, la cooperación consiste en "confirmaciones de lo que la inteligencia naval, la inteligencia militar y el grupo de investigación de la Policía Nacional de Ecuador ya tienen registrado", lo que permite focalizar las operaciones con mayor precisión.
Operaciones coordinadas en la frontera
En lo que respecta específicamente a la coordinación colombo-ecuatoriana, se realizan operaciones conjuntas con la Brigada de Infantería de Marina N.4 y la Fuerza de Tarea Hércules de Colombia. Estas se desarrollan como operaciones tipo espejo, donde ambas fuerzas actúan simultáneamente contra la misma amenaza en sus respectivos territorios.
La fuente consultada precisó que "al no tener Colombia permanencia constante dentro del límite político (frontera terrestre), tenemos que colaborar con ellos en operaciones esporádicas, pero en su lado colombiano, como nosotros en territorio ecuatoriano, atacando al mismo tiempo a la misma amenaza".
Este episodio diplomático ocurre en un contexto donde la seguridad fronteriza se ha convertido en prioridad para ambos gobiernos, aunque con visiones divergentes sobre la responsabilidad en el control territorial y las acciones militares emprendidas contra grupos criminales que operan en la zona limítrofe.
