Plan de Marco Rubio para Cuba: apuesta por sector privado mientras se aleja opción militar
Marco Rubio apuesta por sector privado en Cuba mientras se aleja opción militar

La estrategia estadounidense para Cuba: negociaciones secretas y fortalecimiento empresarial

Mientras la atención internacional se concentra en el conflicto con Irán, el gobierno de Donald Trump ha comenzado a desplegar una estrategia cuidadosamente diseñada para Cuba, donde el secretario de Estado Marco Rubio emerge como figura central en negociaciones reservadas con representantes del régimen cubano.

El contexto regional favorable a Washington

En una reciente cumbre en su club de golf de Doral, Florida, Trump reunió a once mandatarios de América Latina y el Caribe, representantes de la corriente de centro-derecha que ha desplazado a la ola izquierdista que dominó la región durante dos décadas. Entre los asistentes destacaban figuras como el argentino Javier Milei, el chileno José Antonio Kast y el ecuatoriano Daniel Noboa.

"Cuba está al final del camino", aseguró Trump a sus invitados, añadiendo que representantes de La Habana "están negociando con Marco, conmigo y con algunos otros". Esta declaración confirma lo que analistas venían especulando: conversaciones discretas avanzan entre Washington y el régimen cubano.

La crisis perfecta para el régimen cubano

La situación de Cuba se ha deteriorado dramáticamente en los últimos meses. La captura de Nicolás Maduro en Venezuela significó el corte del suministro petrolero que mantenía funcionando mínimamente la economía cubana. Simultáneamente, la ofensiva militar contra Irán ha puesto en jaque a otro aliado tradicional del gobierno cubano.

"Si Cuba se convierte en blanco de intervención estadounidense, Moscú dispondrá de muy pocos recursos para respaldarla", advirtió Hanna Notte, politóloga experta en Rusia del James Martin Center, en declaraciones al semanario francés L'Express.

La apuesta por los militares y el sector empresarial

Según revelaciones del Miami Herald, funcionarios cercanos a Marco Rubio se reunieron a finales de febrero con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, para discutir una posible reducción de sanciones a cambio de cambios en la isla. Este acercamiento no es casual: Rodríguez Castro ejerce influencia sobre el Grupo de Administración Empresarial S.A. de Cuba (Gaesa), conglomerado que maneja activos por cerca de 20.000 millones de dólares.

Fabián Calle, analista argentino vinculado a la Fundación Konrad Adenauer, explicó a Infobae que Washington prioriza negociar con mandos militares porque "son la única institución en pie en la isla". Según Calle, Estados Unidos busca "una transición larga, no una apertura política inmediata, sino una apertura económica gradual, vigilada".

Objetivos estratégicos adicionales

Las negociaciones incluyen otro componente crucial: el desmantelamiento de bases de espionaje que Rusia y China mantienen en territorio cubano. "Rusia reactivó antenas de espionaje y antiguas bases, mientras China instaló equipos para interceptar comunicaciones estadounidenses", detalló Calle, añadiendo que "parte de la negociación será el cierre de estas bases".

La 'Cubastroika': reformas económicas al estilo soviético

Con una tasa de pobreza extrema que ronda el 90% y la amenaza de un derrumbe del PIB del 27% por falta de combustible, la situación cubana es insostenible. Antes del corte petrolero venezolano, siete de cada diez cubanos no conseguían consumir tres comidas diarias.

El diario US Today ha bautizado esta estrategia como 'Cubastroika', en referencia a las reformas de Gorbachov en la Unión Soviética. Washington apuesta por fortalecer las aproximadamente 11.000 pequeñas y medianas empresas privadas que el régimen ha tolerado, concentradas en servicios como restaurantes, transporte y entregas a domicilio.

Como gesto inicial, Trump autorizó el suministro de combustible diésel a la isla, siempre que tenga como destino a empresarios privados. Esta medida busca crear un sector empresarial que pueda convertirse en motor de transformación económica gradual.

El complicado escenario energético global

La guerra en Irán ha complicado dramáticamente el panorama. El precio del crudo Brent pasó de 70 a 119 dólares el barril en pocos días debido a la afectación en el tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz. El Wall Street Journal advirtió que el mundo afronta "la crisis más grave que han sufrido los mercados energéticos desde la década de 1970".

Para la economía cubana, ya desfalleciente, esta crisis energética representa una sentencia de muerte. Apagones que afectan dos terceras partes del día se han vuelto la norma, y sin combustibles para plantas eléctricas, industrias y transporte, la paralización económica podría ser total.

Tras 67 años de revolución, el régimen castrista enfrenta su momento más vulnerable. Donald Trump y Marco Rubio parecen decididos a aprovechar esta oportunidad histórica, optando por una estrategia de negociación y transformación económica gradual en lugar de una intervención militar directa.