Gobierno libanés prohíbe operaciones militares de Hezbolá tras ataque a Israel
Líbano prohíbe acciones militares de Hezbolá tras ataque

Gobierno libanés toma medida histórica contra Hezbolá

El gobierno del Líbano prohibió este lunes todas las actividades militares de Hezbolá después de que el grupo militante lanzara un ataque contra Israel. Esta decisión representa un giro significativo en la política libanesa y ocurre en respuesta a las acciones de represalia que Hezbolá ejecutó para vengar el asesinato del líder supremo de Irán.

Cambio drástico en el equilibrio de poder

La medida gubernamental pone de relieve una transformación radical en el balance de fuerzas dentro del Líbano, especialmente desde la derrota que Hezbolá sufrió ante Israel durante la guerra de 2024. Este grupo, que alguna vez fue dominante en la escena política y militar libanesa, ha visto reducida su influencia, lo que ha reconfigurado la dinámica en un país que aún carga con las secuelas de un conflicto civil entre 1975 y 1990.

La prohibición fue anunciada tras una reunión del gabinete, donde el primer ministro Nawaf Salam afirmó que el ataque de Hezbolá demostraba un desprecio por la voluntad de la mayoría de los libaneses. Salam enfatizó que Líbano rechaza ser arrastrado al conflicto regional y que cualquier acción militar debe realizarse exclusivamente dentro del marco de sus instituciones legítimas.

Respuesta israelí y consecuencias inmediatas

En respuesta a la incursión con drones y cohetes, Israel lanzó intensos ataques aéreos contra los suburbios del sur de Beirut, controlados por Hezbolá, así como contra posiciones más amplias del grupo militante. Según un funcionario del Ministerio de Salud libanés, estos enfrentamientos dejaron 52 personas fallecidas y más de 150 heridas.

Israel responsabilizó directamente a Hezbolá de la escalada de violencia, después de que el grupo afirmara haber lanzado cohetes y drones para vengar lo que denominó "la sangre pura" del líder iraní. Como parte de su respuesta, el ejército israelí declaró al líder de Hezbolá, Naim Qassem, como "objetivo a eliminar" y afirmó haber neutralizado a Hussein Makled, un alto cargo de inteligencia del grupo.

El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, declaró: "Hemos lanzado una campaña ofensiva contra Hezbolá. Debemos prepararnos para muchos días de combate prolongado por delante". A pesar de la intensidad de los ataques, Israel reportó que no se registraron heridos ni daños significativos en su territorio como resultado de las acciones de Hezbolá.

Rechazo de Hezbolá y contexto histórico

La decisión del gobierno libanés fue inmediatamente rechazada por un alto cargo político de Hezbolá, Mohammed Raad, quien en una declaración escrita argumentó que no existía justificación para que "el gobierno tomara medidas audaces y conflictivas contra los ciudadanos libaneses que rechazan la ocupación".

Hezbolá, creado por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en 1982, ha sido uno de los principales aliados de la república islámica en Oriente Medio. Tras el fin de la guerra civil libanesa, este grupo fue la única facción que conservó sus armas, utilizándolas posteriormente para combatir contra las tropas israelíes que ocuparon el sur del Líbano hasta el año 2000.

El gobierno libanés actual, que asumió el poder hace aproximadamente un año, ha intentado sistemáticamente desarmar a Hezbolá. El ejército libanés ha avanzado en esta dirección, especialmente en zonas cercanas a la frontera con Israel, donde Hezbolá no ha obstaculizado los esfuerzos por eliminar alijos de armas, tal como exige el alto el fuego respaldado por Estados Unidos.

Impacto humanitario y perspectivas futuras

Los enfrentamientos han generado una grave crisis humanitaria. Fatima Haroun, una residente que huyó de su hogar en los suburbios del sur de Beirut, describió escenas de pánico durante los ataques aéreos: "Todo el mundo gritaba, en las calles, huyendo. Estamos muy cansados de las guerras. Queremos seguridad".

La violencia ha ampliado el conflicto que se ha extendido por Oriente Medio desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el sábado anterior. A pesar de la prohibición gubernamental, Hezbolá se niega a desarmarse por completo, alegando que el acuerdo de alto el fuego no se aplica al resto del territorio libanés fuera de las zonas fronterizas.

Esta situación plantea un desafío complejo para la estabilidad de Líbano, que debe navegar entre las presiones internas, las demandas internacionales y la persistente influencia de actores regionales como Irán. La prohibición de las actividades militares de Hezbolá marca un punto de inflexión, pero su implementación efectiva dependerá de múltiples factores políticos y de seguridad en los próximos días.