Israel ataca Teherán e Isfahán: Irán en alerta máxima tras nueva escalada bélica
Israel ataca Teherán e Isfahán en nueva escalada con Irán

Nueva escalada bélica en Oriente Medio: Israel ataca objetivos en Irán

Una densa columna de humo se elevó este 28 de febrero de 2026 sobre el cielo de Teherán, marcando el inicio de una nueva y peligrosa escalada militar entre Israel e Irán. Poco más de siete meses después del último enfrentamiento directo entre ambas naciones, el Estado judío ha lanzado una andanada de ataques que ha descrito oficialmente como "acciones preventivas contra amenazas inminentes".

Explosiones en puntos estratégicos iraníes

Las autoridades iraníes han confirmado múltiples explosiones en la capital, con medios especializados reportando que al menos uno de los ataques se produjo en las inmediaciones de las oficinas del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Simultáneamente, el periódico británico The Guardian verificó explosiones en Isfahán, ciudad considerada el corazón del programa nuclear iraní.

La situación ha generado máxima alerta en toda Israel, donde las autoridades anticipan una posible retaliación por parte de Irán. Mientras tanto, en Teherán, las fuerzas de seguridad han sido desplegadas masivamente y la población ha recibido instrucciones de permanecer en refugios ante la posibilidad de nuevos ataques.

El respaldo estadounidense y el contexto diplomático

Horas antes de los ataques, la embajada de Estados Unidos en Israel autorizó la evacuación inmediata de personal diplomático no esencial y sus familias, un movimiento que ahora aparece como premonitorio. Fuentes de inteligencia estadounidense citadas por agencias como AP y The New York Times han confirmado que Washington está apoyando activamente la ofensiva israelí.

Este ataque se produce en un momento particularmente tenso de las negociaciones nucleares. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha presionado intensamente para limitar las capacidades del programa nuclear iraní. La última ronda de conversaciones en Ginebra, mediada por funcionarios de Omán, concluyó sin avances significativos.

"No me complace que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos. Así que no estoy entusiasmado", declaró Trump públicamente después de ordenar la evacuación del personal diplomático, reflejando el deterioro de las conversaciones.

Las exigencias de Washington y la posición iraní

Las condiciones propuestas por Estados Unidos incluyen:

  • Terminar permanentemente el enriquecimiento de uranio
  • Establecer límites estrictos al programa de misiles de Irán
  • Detener el apoyo a grupos armados como Hezbolá y Hamás

Irán había mostrado cierta apertura a limitar aspectos de su programa nuclear, e incluso Omán aseguró que Teherán había aceptado no almacenar uranio enriquecido. Sin embargo, las autoridades iraníes han mantenido una firme resistencia a vincular cualquier acuerdo con su programa de misiles, exigiendo simultáneamente el alivio de sanciones económicas, lo que creó un punto muerto en las negociaciones.

Antecedente inmediato: la guerra de junio de 2025

El conflicto actual tiene un precedente directo en los enfrentamientos de junio de 2025, cuando Israel e Irán mantuvieron una guerra de doce días que incluyó bombardeos mutuos. En aquella ocasión, Israel atacó instalaciones nucleares iraníes, a lo que Teherán respondió con lanzamientos de misiles contra territorio israelí.

Como consecuencia de aquella escalada, Irán vetó la supervisión de su programa nuclear por parte de la OEIA, el organismo nuclear de las Naciones Unidas, profundizando las tensiones internacionales y generando preocupación global sobre la proliferación nuclear en la región.

La situación actual representa una peligrosa escalada en un conflicto que lleva décadas latente, con implicaciones potencialmente catastróficas para la estabilidad regional y global. Mientras Israel justifica sus acciones como defensivas y preventivas, Irán se prepara para lo que ha calificado como "una respuesta proporcional y contundente" a lo que considera una agresión no provocada.