Irán y Ucrania: Dos naciones en conflicto que afirman querer escuchar a sus ciudadanos
En un escenario internacional marcado por tensiones bélicas y crisis internas, tanto Ucrania como Irán han manifestado públicamente su disposición a "escuchar al pueblo", aunque los caminos hacia ese diálogo presentan obstáculos significativos y contextos radicalmente diferentes.
Ucrania: Presión estadounidense y referéndum de paz
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski tiene previsto anunciar elecciones presidenciales y un referéndum sobre un posible pacto de paz con Rusia. Según fuentes citadas por el Financial Times, este anuncio se realizaría el 24 de febrero, coincidiendo con el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala.
Esta decisión surge como respuesta a la fuerte presión ejercida por Estados Unidos, cuyo gobierno ha vinculado las garantías de seguridad solicitadas por Kiev a un cese al fuego en primavera y la convocatoria de elecciones. Zelenski ha señalado que cualquier pacto debe ser sometido a consulta popular mediante referéndum.
Los desafíos logísticos son enormes:
- Una ley marcial que ha impedido elecciones desde el inicio de la guerra
- Inseguridad por constantes bombardeos rusos
- Logística imposible con millones de desplazados internos
- Ocupación rusa de aproximadamente el 20% del territorio
- Censo electoral desactualizado tras cuatro años de conflicto
El presidente ucraniano extendería así su mandato, que oficialmente finalizó en mayo de 2024, mientras enfrenta la necesidad de reformas legislativas urgentes para posibilitar la votación en pocos meses.
Irán: Conmemoración y crisis interna
Mientras tanto, Irán conmemoró el 47.º aniversario de su Revolución Islámica en medio de una tensión delicada entre ciudadanos, gobierno y comunidad internacional. Las protestas de diciembre y la represión violenta de enero aún dejan cicatrices profundas en la sociedad iraní.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian ofreció un discurso conmemorativo en el que lamentó los sucesos trágicos del 8 y 9 de enero, refiriéndose a ellos como una gran tragedia nacional. "Nuestra administración está lista para sanar esta herida", declaró según reportes de The Guardian.
Sin embargo, Pezeshkian rechazó toda responsabilidad para las fuerzas de seguridad iraníes y, en cambio, culpó a Estados Unidos e Israel de provocar la violencia. El gobierno iraní acusó a estas dos naciones de fomentar la discordia durante las protestas que se desataron a finales de diciembre debido a la caída del rial en Teherán.
Las cifras de la represión varían significativamente:
- El gobierno admite 3.117 muertes
- La ONG HRANA estima 6.984 fallecidos
- Más de 51.000 arrestos documentados
El aniversario de la Revolución Islámica se difumina con el descontento por la crisis económica, la violencia estatal y las amenazas internacionales, incluyendo el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre el envío de portaaviones a Oriente Medio.
Diplomacia bajo presión
Ambos países enfrentan presiones internacionales significativas mientras intentan navegar sus crisis internas. Ucrania busca finalizar el conflicto bélico antes del verano, coincidiendo con las elecciones de medio término en Estados Unidos, mientras Irán mantiene un pulso diplomático afrontando sanciones y aislamiento internacional.
La afirmación de querer "escuchar al pueblo" resuena en ambos contextos, pero las realidades sobre el terreno muestran que el camino hacia un diálogo genuino está lleno de obstáculos políticos, logísticos y de seguridad que deberán superarse en los próximos meses.