Presidente Petro denuncia complot con droga en vehículo presidencial e involucra a magistrada y general
Petro denuncia complot con droga en vehículo presidencial

Denuncia presidencial sacude al país: supuesto complot con drogas en vehículo de protección

Durante el consejo de ministros realizado en Córdoba el pasado martes 10 de febrero, el presidente Gustavo Petro sorprendió al país con una grave revelación: existiría un complot para colocar sustancias psicoactivas en uno de los vehículos del esquema de protección presidencial. El mandatario hizo estas declaraciones desde la ciudad de Montería, generando inmediata conmoción en los círculos políticos y de seguridad nacional.

Las acusaciones directas del presidente

"Entonces hay un general que ordené retirar de la Policía; tiene una misión extraña, alguien le dio la orden, no, obviamente, no nosotros, para ponerme sustancias psicoactivas en el carro y tenía como misión destruir la reunión con Trump de alguna manera u otra", afirmó el presidente Petro con contundencia. Aunque no mencionó nombres específicamente, dirigió sus palabras al ministro del Interior, Armando Benedetti, vinculando el caso con el allanamiento a su residencia en Lagos del Caujaral ocurrido en noviembre pasado.

"Tiene que ver con usted… le allanó su casa, era para eso", le dijo el mandatario a Benedetti, estableciendo una conexión directa entre el procedimiento judicial y el supuesto complot. Fuentes policiales confirmaron posteriormente que el presidente se refería aparentemente a un anónimo que menciona al general Edwin Urrego, quien en ese momento se desempeñaba como comandante de la Policía de Barranquilla.

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El general Urrego responde: "El Presidente ha sido desinformado"

El general Edwin Urrego, actual comandante de la Policía Metropolitana de Cali, respondió rápidamente a las acusaciones a través de Blu Radio. El oficial, con una extensa trayectoria que incluye haber sido director de la Dijín, aseguró que no cree que las declaraciones del presidente se refieran a él, pero se puso a disposición de las autoridades para aclarar completamente los hechos.

"Lo único que he hecho por este país es trabajar con lealtad por Colombia, por los colombianos, por mi Policía Nacional, y nunca haría algo deshonesto y con falta de ética que pueda dañar mi honra o mi nombre", afirmó Urrego con firmeza. El general destacó que su labor siempre se ha centrado en garantizar la seguridad del presidente mediante protocolos establecidos, pero aclaró que el manejo directo de los vehículos presidenciales corresponde a la Casa Militar.

En un gesto de transparencia, el oficial declaró: "Estoy completamente tranquilo porque sé que he hecho las cosas bien. Estoy convencido de que si eso llegó a pasar, no soy yo, no puedo ser yo porque no puede haber una prueba que lo diga. Si la hay, estoy dispuesto a someterme a las pruebas de poligrafía, a lo que se requiera para que esto sea esclarecido".

Vínculos con el allanamiento a Benedetti y la magistrada Lombana

El presidente Petro vinculó explícitamente el supuesto complot con el allanamiento a la casa del ministro Benedetti, ordenado por la magistrada Cristina Lombana de la Corte Suprema de Justicia. Sobre este punto, el general Urrego explicó que, aunque era el comandante en Barranquilla cuando ocurrió el procedimiento, se trató de una orden judicial que debía cumplir sin conocimiento previo de sus objetivos específicos.

"No tuve conocimiento previo del objetivo de la diligencia debido a la reserva legal. Mi única función fue disponer el apoyo de seguridad solicitado por los funcionarios de policía judicial que venían desde Bogotá. No podía ni oponerme y, por el contrario, mi deber era brindar el apoyo que hubiesen pedido", detalló el oficial.

Sin embargo, el ministro Benedetti contradijo parcialmente esta versión, afirmando que el general sí estaba enterado de sobrevuelos con drones y helicópteros a su residencia en Lagos de Caujaral, añadiendo otra capa de complejidad a este ya enredado caso.

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Posibles orígenes de la información y otros involucrados

Fuentes de inteligencia consultadas por este medio revelaron que el supuesto complot contra el mandatario habría ocurrido semanas antes de la cumbre Trump-Petro en Washington. Además, se maneja la hipótesis de que la información pudo llegar al presidente a través de un anónimo vinculado a estructuras criminales de Barranquilla contra las cuales el general Urrego había asestado contundentes golpes durante su gestión.

La investigación también menciona a otro oficial identificado como Óscar Miguel Moreno Arroyave, quien se desempeñaba como jefe del área administrativa de la Policía Metropolitana de Barranquilla y comandante del Distrito Uno de la Policía de Riomar en esa ciudad. Su posible participación añade más elementos a este complejo rompecabezas de acusaciones y defensas.

Contexto institucional y próximos pasos

El general Urrego actualmente se encuentra separado del servicio por una incapacidad médica hasta finales de febrero, resultado de una caída. Aseguró no haber recibido notificación alguna sobre su retiro de la institución ni sobre investigación formal en su contra. Su disposición a someterse a pruebas de polígrafo y cualquier otro mecanismo de verificación demuestra su determinación por limpiar su nombre y honor.

Este caso pone en evidencia las tensiones internas dentro del aparato de seguridad del Estado y las complejas relaciones entre los diferentes poderes. Las acusaciones del presidente, las defensas del general y las menciones a procedimientos judiciales anteriores crean un escenario de alta sensibilidad política que seguramente generará más desarrollos en los próximos días.

La Unidad Investigativa continuará monitoreando este caso que mezcla elementos de seguridad nacional, procedimientos judiciales y acusaciones de alto nivel que podrían tener repercusiones significativas en la estabilidad institucional del país.