Irán confirma más de 1.045 víctimas mortales en ataques de Israel y Estados Unidos
La agencia pública iraní Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos ha informado que al menos 1.045 personas han fallecido en los ataques militares conjuntos de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní desde el pasado sábado. Según el comunicado oficial, todas estas víctimas han sido enterradas con el estatus de mártires.
Quinto día de conflicto con nuevos bombardeos estratégicos
Este miércoles marcó el quinto día consecutivo de hostilidades en Oriente Medio, con nuevas incursiones aéreas que alcanzaron múltiples objetivos en territorio iraní:
- Teherán, la capital del país
- Shiraz, ciudad ubicada en el sur de Irán
- Isfahán, importante centro urbano y cultural
Los ataques del día anterior se concentraron en tres aeródromos estratégicos:
- Aeropuerto Internacional de Mehrabad (principalmente para vuelos nacionales)
- Aeródromo de Payam en Karaj, a 50 kilómetros al oeste de Teherán
- Aeropuerto de la ciudad sureña de Bushehr, donde fue destruido un avión
Dificultades para verificar cifras en medio de restricciones informativas
Las cifras de víctimas continúan siendo provisionales y difíciles de confirmar debido a múltiples factores que obstaculizan la verificación independiente:
- Restricciones severas de acceso a las zonas afectadas
- Interrupción casi total del servicio de Internet en regiones clave
- Limitaciones para el trabajo de observadores internacionales sobre el terreno
Declaraciones beligerantes desde Washington y nuevas amenazas
Mientras tanto, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, realizó declaraciones contundentes durante una rueda de prensa en el Pentágono. "Estados Unidos está ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad", afirmó el funcionario, quien además adelantó que comenzarán a utilizar bombas de gravedad de precisión, de las cuales aseguró tener un arsenal "casi ilimitado".
Paralelamente, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron una nueva oleada de ataques contra Beirut, capital del Líbano, con el objetivo declarado de alcanzar cuarteles y depósitos de armas del grupo chiíta Hizbulá, lo que expande el conflicto más allá de las fronteras iraníes.
