Irán amenaza con bloquear petróleo del Golfo en guerra contra EE.UU. e Israel
Irán amenaza bloquear petróleo en guerra contra EE.UU. e Israel

Irán intensifica amenazas petroleras en medio de escalada bélica

El gobierno iraní lanzó este martes una severa advertencia sobre el suministro energético global mientras continúa su enfrentamiento militar con Estados Unidos e Israel. Las autoridades de Teherán declararon que no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo desde el Golfo hacia países aliados de sus adversarios mientras persista el conflicto armado.

Preparados para una guerra prolongada

El canciller iraní, Abás Araqchi, manifestó en una entrevista con la cadena PBS News que su país está "preparado para continuar los ataques con misiles contra ellos el tiempo que sea necesario y siempre que sea necesario". Esta declaración se produce en un contexto de creciente tensión en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.

Los Guardianes de la Revolución, el cuerpo de élite militar iraní, reforzaron este mensaje mediante un comunicado oficial: "Las fuerzas armadas iraníes no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo de la región a la parte hostil y sus aliados hasta nuevo aviso". El texto añadió que serán las autoridades iraníes quienes decidirán el final del conflicto.

Respuesta de Washington y Tel Aviv

Horas antes de estas declaraciones, el presidente estadounidense Donald Trump había afirmado durante una rueda de prensa en Florida que "esto terminará pronto". Sin embargo, el mandatario también lanzó una advertencia contundente: "No voy a permitir que un régimen terrorista tenga al mundo como rehén e intente detener la oferta mundial de petróleo. Y si Irán hace algo en ese sentido, serán golpeados muy, muy duro".

Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que los ataques de su país están "rompiendo los huesos" al poder iraní, aunque reconoció que "aún no hemos terminado" con las operaciones militares.

Escenario bélico en expansión

El conflicto ha generado una serie de desarrollos preocupantes en la región:

  • Sirenas antiaéreas en Jerusalén: La capital israelí activó sus sistemas de alerta temprana tras detectar posibles misiles iraníes.
  • Ataques en Líbano: El ejército israelí anunció operaciones contra infraestructuras de Hezbolá en las ciudades de Tiro y Sidón.
  • Despliegue defensivo turco: Turquía activó sistemas Patriot tras interceptar un segundo misil iraní dirigido a su espacio aéreo.
  • Hostilidades en Irak: Cuatro combatientes proiraníes murieron en un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos.
  • Incidente en escuela iraní: Estados Unidos investiga una explosión que destruyó una escuela primaria en Minab, con más de 150 víctimas mortales según fuentes iraníes.

Repercusiones regionales

La crisis se ha extendido a varios países del Golfo. Emiratos Árabes Unidos reportó la interceptación de drones y misiles iraníes, mientras que Arabia Saudita y Kuwait anunciaron operaciones similares. Baréin confirmó dos muertos en un ataque que impactó un edificio residencial en Manama.

Pakistán, por su parte, anunció que buques militares escoltarán navíos mercantes para "garantizar un flujo ininterrumpido del suministro energético nacional y la seguridad de las vías marítimas".

Siria denunció disparos de artillería efectuados por Hezbolá contra su territorio, en lo que representa una expansión adicional del conflicto más allá de las fronteras iniciales.

Volatilidad en los mercados energéticos

La amenaza iraní sobre el estrecho de Ormuz ha generado preocupación significativa en los mercados internacionales de petróleo, dado que esta vía marítima es crucial para el transporte de aproximadamente 20 millones de barriles diarios. Analistas advierten que un bloqueo efectivo podría desencadenar una crisis energética global con repercusiones económicas impredecibles.

El canciller Araqchi descartó categóricamente cualquier diálogo con Washington para terminar la guerra, afirmando que las negociaciones "ya no están en agenda". Esta postura inflexible sugiere que el conflicto podría prolongarse, con consecuencias cada vez más graves para la estabilidad regional y mundial.