Rafael Grossi aspira a la secretaría general de la ONU en medio de tensiones nucleares
El diplomático argentino Rafael Grossi, quien ha dirigido el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desde 2019, se postula oficialmente como candidato a secretario general de las Naciones Unidas. Su gestión al frente de esta agencia, parte integral del sistema de la ONU, ha estado marcada por desafíos significativos, particularmente en el contexto del conflicto en Ucrania.
La invasión rusa y sus implicaciones nucleares
Durante su mandato, Grossi ha tenido que enfrentar las consecuencias de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, una potencia nuclear reconocida. La guerra, que recientemente cumplió cuatro años, ha puesto en riesgo instalaciones críticas como la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, y los restos de la planta de Chernóbil, ambas bajo asedio militar constante.
Grossi ha expresado que esta situación le preocupa incluso más que la posibilidad de un uso directo de armas nucleares en el conflicto, destacando los peligros de accidentes o daños a infraestructuras sensibles.
Esfuerzos diplomáticos y de estabilización
Además de monitorear estas amenazas, el director del OIEA ha participado activamente en esfuerzos internacionales para:
- Restablecer la seguridad en las plantas nucleares afectadas.
- Promover diálogos entre las partes involucradas para prevenir escaladas.
- Garantizar el acceso de inspectores a sitios clave, asegurando transparencia y control.
Su experiencia en manejar crisis de alta complejidad podría ser un factor decisivo en su candidatura a la ONU, donde se busca un liderazgo capaz de navegar en un escenario global cada vez más inestable.