Exembajador israelí Michael Oren: 'Explicar los desafíos de la guerra en Gaza ha sido difícil'
En una entrevista exclusiva, Michael Oren, quien se desempeñó como embajador de Israel en Estados Unidos entre 2009 y 2013, abordó los múltiples desafíos que enfrenta su país en medio del prolongado conflicto en Gaza. El diplomático, nacido como Michael Scott Bornstein en Nueva York en 1955, compartió perspectivas sobre la complejidad militar, las narrativas internacionales y las relaciones con aliados clave.
La doble dimensión del conflicto en Gaza
Oren destacó la particular dificultad de explicar a la comunidad internacional, especialmente a los estadounidenses, la naturaleza de la guerra en Gaza. "Llevamos más de dos años de una guerra muy brutal, con muchas personas asesinadas", afirmó el exembajador. Explicó que las Fuerzas de Defensa de Israel tuvieron que actuar simultáneamente en dos frentes: uno en superficie contra entre 30.000 y 40.000 terroristas incrustados en una población de más de dos millones, y otro subterráneo debido a los aproximadamente 500 kilómetros de túneles construidos por Hamas.
"Explicar esos desafíos al mundo ha sido difícil", reconoció Oren, refiriéndose a la destrucción causada por esta estrategia de combate multidimensional.
La narrativa internacional y las bajas civiles
Al ser consultado sobre si Israel ha perdido la 'narrativa' de esta guerra ante la comunidad internacional, Oren respondió con matices. "La respuesta es ambas cosas", afirmó. Por un lado, Israel ha repetido constantemente sus esfuerzos por limitar las bajas civiles, señalando que la proporción de combatientes y civiles muertos es aproximadamente de uno a uno.
"Es terrible que mueran civiles, pero comparado con otras guerras recientes, como Irak o Afganistán, la proporción es distinta", argumentó el exdiplomático. Sin embargo, reconoció que Israel pudo haber presentado su caso de forma más efectiva, al tiempo que señaló que "hubo una parte del mundo que dejó de escuchar".
Los momentos más difíciles y la fortaleza israelí
Oren describió múltiples momentos desafiantes durante el conflicto, incluyendo la frustración por la falta de atención internacional. Relató experiencias personales de dar entrevistas durante noches enteras mientras su familia y equipo estaban bajo fuego de cohetes lanzados desde Gaza, Líbano y Yemen.
Pero lo más doloroso, según su testimonio, fue "conocer a personas, y familias, que fueron asesinadas el 7 de octubre o que murieron después en combate". A pesar de esta profunda tristeza y estrés social, Oren sostuvo que Israel está experimentando simultáneamente su mayor crisis histórica y su demostración más impresionante de fortaleza.
"Nadie pensó que Israel lograría lo que logró en Gaza. Hamás es hoy una fracción de lo que era", afirmó, destacando también el daño estratégico infligido a Irán el verano pasado.
Relaciones internacionales y perspectivas futuras
Respecto a su relación con el primer ministro Benjamín Netanyahu durante la guerra, Oren aclaró que solo tuvo contacto con su despacho y asesores cercanos al inicio del conflicto, operando ahora completamente independiente de la oficina del primer ministro.
Sobre la reciente reunión entre Netanyahu y Donald Trump, el exembajador señaló que Israel necesita claridad sobre los objetivos estadounidenses en las negociaciones con Irán. "Si no se logra frenar el programa nuclear, los misiles balísticos y el apoyo al terrorismo, Israel tendrá que decidir cómo actuar", advirtió.
En cuanto al plan de Trump para Gaza, Oren lo calificó como realista solo "si Hamás se ve obligado a renunciar a sus armas". Subrayó que mientras la organización mantenga armamento, no puede haber reconstrucción efectiva en la zona, y expresó escepticismo sobre un despliegue internacional debido al temor de que soldados extranjeros sirvan como escudo para Hamas.
La solución de dos Estados y alternativas
Finalmente, Oren se mostró pesimista sobre la viabilidad de la solución de dos Estados para Israel y Palestina. "Nunca pensé que fuera alcanzable y creo que ahora lo es aún menos", afirmó, argumentando que ni la mayoría de palestinos ni de israelíes la desean actualmente.
Como alternativa, propuso lo que llama "cantones", siguiendo el modelo suizo aplicado en Cisjordania. "Hay otras alternativas que podrían explorarse, pero si se insiste en golpearse la cabeza contra la pared tratando de alcanzar una visión que hoy no es viable, no será útil", concluyó el exembajador, enfatizando la necesidad de enfoques pragmáticos ante realidades complejas.



