El Estrecho de Ormuz: La Arma Económica de Irán Tras los Bombardeos de EE.UU. e Israel
Estrecho de Ormuz: Arma Económica de Irán Tras Bombardeos

El Estrecho de Ormuz: La Arma Económica de Irán Tras los Bombardeos de EE.UU. e Israel

En medio de la creciente tensión entre Washington y Teherán, tras los recientes bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, la atención internacional se desplaza hacia un posible escenario económico de alto impacto. El estrecho de Ormuz emerge como la herramienta más contundente que podría emplear Irán para responder a las agresiones militares, un movimiento que encendería las alarmas de los mercados globales y desestabilizaría la economía mundial.

¿Qué es el Estrecho de Ormuz y por qué es tan crucial?

El estrecho de Ormuz es un angosto canal marítimo de aproximadamente 40 kilómetros en su punto más estrecho, situado entre Omán e Irán. Este paso conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, funcionando como un embudo natural obligatorio para cualquier embarcación que desee entrar o salir del golfo, donde se ubican algunas de las mayores reservas de hidrocarburos del planeta.

Según estimaciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), cada día transitan por este corredor cerca de 20 millones de barriles de petróleo, lo que representa aproximadamente una quinta parte de la producción mundial. Además, por aquí se transporta casi la totalidad de la producción de gas natural licuado (GNL) de Catar, equivalente a 77 millones de toneladas anuales, responsable del 20% del suministro global de este combustible.

Control geopolítico y capacidad de influencia

Aunque técnicamente es un paso marítimo internacional, el control efectivo del estrecho está dividido entre Irán y Omán, conforme a acuerdos de delimitación establecidos en 1975. Sin embargo, la capacidad real de influencia la ejerce Irán, que en semanas recientes ha demostrado su poderío militar mediante ejercicios y cierres temporales del paso, mostrando su músculo en la región.

La EIA califica el estrecho de Ormuz como el "punto de estrangulamiento" más importante del mundo para el tránsito de petróleo. Un bloqueo iraní tendría consecuencias devastadoras: más de 17 millones de barriles diarios de crudo podrían desaparecer de los mercados mundiales, afectando no solo las exportaciones iraníes, sino también las de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar.

Impacto económico global y posibles escenarios

El cierre del estrecho provocaría un shock inmediato en los mercados petroleros, impulsando los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril y generando presiones inflacionarias a nivel mundial. Economías asiáticas, especialmente China, serían las más perjudicadas debido a su alta dependencia del petróleo y gas transportados por este corredor.

Sin embargo, expertos como Vandana Hari, fundadora de Vanda Insights, consideran que un bloqueo total es un "riesgo remoto". Irán tendría mucho que perder y poco que ganar al cerrar el estrecho, ya que alienaría a vecinos productores de petróleo que han mantenido neutralidad e irritaría a China, su principal mercado de crudo.

Además, países como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos disponen de oleoductos alternativos que podrían sortear parcialmente el bloqueo, y según datos de Bloomberg de 2025, las naciones dependientes del petróleo del estrecho cuentan con reservas almacenadas de al menos 5.800 millones de barriles, proporcionando cierto colchón temporal.

Antecedentes y consideraciones estratégicas

El único antecedente significativo de cierre ocurrió en 1973 durante la guerra árabe-israelí, cuando países árabes embargaron el tráfico de petróleo como represalia. No obstante, el contexto actual es considerablemente diferente, con fuerzas económicas, políticas y militares más complejas y entrelazadas.

Analistas del Centro Robert Strauss para la Seguridad y el Derecho Internacionales señalan que bloquear completamente el paso sería extremadamente difícil. La pregunta clave, si Irán decidiera actuar, sería: ¿por cuánto tiempo podría mantener el cierre? Mientras tanto, la sola posibilidad de bloqueo ya ha generado volatilidad en los mercados, con el precio del barril de Brent subiendo un 2,45% horas antes de los recientes bombardeos.

En este escenario de alta tensión, el estrecho de Ormuz se consolida no solo como una ruta comercial vital, sino como un instrumento geopolítico de primer orden, cuya eventual interrupción podría reconfigurar las dinámicas de poder en Medio Oriente y sacudir los cimientos de la economía global.