Estados Unidos autoriza operaciones petroleras en Venezuela mediante nuevas licencias generales
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes un conjunto de medidas significativas que suavizan las restricciones económicas impuestas a Venezuela, con el objetivo declarado de apoyar la recuperación de su industria energética. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió varias licencias generales que permiten a empresas estadounidenses y de servicios petroleros desarrollar actividades específicas en territorio venezolano.
Detalles de las licencias emitidas por OFAC
Las autoridades estadounidenses han establecido tres licencias principales que marcan un cambio en la política de sanciones:
- Licencia General 46A: Esta autorización permite a empresas estadounidenses establecidas participar en la comercialización, transporte, exportación, refinación y venta de petróleo de origen venezolano. Todas las operaciones deben realizarse bajo las leyes de Estados Unidos y cumplir condiciones específicas establecidas por el Departamento del Tesoro.
- Licencia General 48: Esta medida autoriza el suministro de bienes, tecnología, software y servicios necesarios para la exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas en Venezuela. Incluye específicamente actividades de mantenimiento de equipos y operaciones petroleras esenciales para la industria energética.
- Licencia General 30B: Esta licencia habilita transacciones indispensables para mantener operaciones portuarias y aeroportuarias vinculadas al comercio y la logística, facilitando así el flujo de bienes y servicios relacionados con el sector energético.
Restricciones y condiciones que permanecen vigentes
A pesar de esta flexibilización, las autoridades estadounidenses mantienen importantes limitaciones:
- No se autorizan transacciones que involucren a personas o entidades constituidas bajo leyes de países considerados adversarios por Washington, incluyendo Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China.
- Las operaciones con joint ventures controlados desde esos países permanecen prohibidas.
- Todas las transacciones comerciales relacionadas con el petróleo venezolano deben ajustarse estrictamente a las normas estadounidenses, incluyendo contratos regidos por la jurisdicción de ese país y reportes detallados de operaciones.
Contexto político y económico de la medida
Esta flexibilización de sanciones ocurre en un momento de cambios significativos en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, marcada por eventos políticos recientes como la captura de Nicolás Maduro y el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Además, se han establecido acuerdos energéticos bilaterales de importancia económica que han creado un nuevo escenario para la cooperación entre ambos países.
Analistas internacionales señalan que estas licencias podrían facilitar el incremento gradual de la producción petrolera venezolana y atraer inversión extranjera al sector energético. Sin embargo, destacan que este proceso se desarrollará dentro de un marco regulatorio y de supervisión que conserva sanciones vigentes contra el régimen venezolano y algunas entidades estatales específicas.
Las medidas forman parte de un nuevo esquema operativo diseñado para reactivar la industria energética venezolana tras años de sanciones estrictas que limitaron severamente su capacidad productiva y de exportación. Este cambio representa una evolución en la política exterior estadounidense hacia Venezuela, buscando un equilibrio entre presión política y apertura económica en sectores estratégicos.