EE.UU. ordena silencio diplomático en Medio Oriente mientras Irán cede en negociaciones nucleares
EE.UU. ordena silencio diplomático mientras Irán cede en lo nuclear

Estados Unidos impone disciplina comunicacional en Medio Oriente durante críticas negociaciones con Irán

El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha emitido una directiva urgente que ordena a los embajadores estadounidenses en Medio Oriente abstenerse de realizar cualquier declaración pública que pueda entorpecer las delicadas negociaciones con Irán, según reveló The Guardian en exclusiva.

Una orden tajante en medio de tensiones crecientes

El cable diplomático no clasificado, obtenido por el medio británico, establece instrucciones precisas para los jefes de misión y embajadas en la región. "Dadas las crecientes tensiones en la región, los jefes de misión y las embajadas en los puestos de destino deben abstenerse de realizar declaraciones públicas, entrevistas o actividades en las redes sociales que puedan de alguna manera inflamar a las audiencias regionales", señala el documento firmado por Rubio.

Aunque la orden no menciona nombres específicos, dentro de la administración se interpreta como un reproche directo al embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee, quien recientemente afirmó en el podcast del periodista Tucker Carlson que Israel posee un "derecho bíblico" sobre gran parte de las tierras en Medio Oriente, citando el Génesis.

La reacción de la Casa Blanca y el contexto negociador

Estas declaraciones provocaron alarma inmediata en Washington, donde fuentes cercanas a la Casa Blanca revelaron que el presidente Donald Trump "está empezano a enojarse con Huckabee por interferir en su negociación". La directiva coincide con el regreso a Washington de los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, tras una ronda de conversaciones en Ginebra descrita como "en gran medida infructuosa".

El equipo de Trump busca que Irán:

  • Destruya sus principales sitios de enriquecimiento nuclear
  • Entregue su arsenal a Estados Unidos
  • Acepte un acuerdo sin cláusulas de caducidad

"Se espera que los Jefes de Misión eviten cualquier comentario sobre temas que puedan aumentar la tensión o generar confusión sobre la política estadounidense. La disciplina en los mensajes públicos es esencial", enfatiza el cable diplomático.

Avance decisivo en las negociaciones nucleares

Mientras tanto, se ha producido un desarrollo significativo en las negociaciones. Según informó la AFP, Irán ha aceptado no almacenar uranio enriquecido en las conversaciones con Estados Unidos, según afirmó el canciller de Omán, Badr Albusaidi, quien actúa como mediador en el diálogo.

Albusaidi calificó este acuerdo como "un avance decisivo para evitar una guerra" y expresó su creencia de que todas las cuestiones del acuerdo podrían resolverse "de manera amistosa e integral" en un plazo de tres meses.

"Si el objetivo final es garantizar para siempre que Irán no pueda tener una bomba nuclear, creo que hemos resuelto ese problema mediante estas negociaciones al acordar un avance muy importante que nunca se había logrado antes", declaró el canciller omaní al programa de CBS News "Face the Nation".

Detalles del acuerdo y verificación

El acuerdo incluye compromisos específicos por parte de Irán:

  1. No almacenar uranio enriquecido, lo que estará sujeto a verificación internacional
  2. Reducir sus reservas actuales "al nivel más bajo posible"
  3. Convertir esas reservas en combustible de manera irreversible

"Creo que si logramos consolidar eso y construir a partir de ahí, un acuerdo está a nuestro alcance", afirmó Albusaidi con optimismo cauteloso.

El panorama regional y las opciones sobre la mesa

La posibilidad de nuevos ataques aéreos sigue siendo una opción que Washington mantiene sobre la mesa, dependiendo de si la Casa Blanca considera que Teherán solo intenta ganar tiempo en las negociaciones. Esta situación ocurre en un momento de máxima volatilidad regional, donde cualquier declaración imprudente podría tener consecuencias impredecibles.

La directiva de Rubio refleja la extrema sensibilidad del momento diplomático y la determinación de la administración Trump de mantener un control estricto sobre el mensaje público mientras busca presionar a Irán para que renuncie definitivamente a su capacidad nuclear.