Estados Unidos refuerza su hegemonía en América Latina con presión económica y militar
EE.UU. fortalece dominio en Latinoamérica con presión económica y militar

Estados Unidos refuerza su hegemonía en América Latina con presión económica y militar

En un contexto donde el multipolarismo parecía definir el siglo XXI, con el ascenso de China como potencia global y Rusia exhibiendo su fuerza militar, Estados Unidos está intensificando sus esfuerzos para posicionarse como el eje indiscutible de la política y economía mundial. Esta estrategia se manifiesta claramente en el hemisferio occidental, donde Washington está limitando la influencia china y utilizando su poderío militar para obtener resultados concretos.

Intervenciones estratégicas en países vecinos de Colombia

El caso de Panamá marcó el inicio de esta ofensiva. En este país, empresas portuarias chinas gestionaban la carga en ambos extremos del Canal de Panamá, una infraestructura considerada de interés vital para Estados Unidos, dado que fue este país quien la construyó. Bajo presión estadounidense, en 2025, la empresa china Hutchinson, que operaba los puertos de Balboa y Cristóbal, fue transferida al fondo de inversión americano BlackRock.

Posteriormente, Venezuela experimentó una transformación aún más drástica. De ser un aliado clave de Rusia, Irán y China, pasó rápidamente a alinearse con Washington, mediante una intervención que combinó diplomacia, presión y acción militar. El expresidente Nicolás Maduro terminó encarcelado en Nueva York, mientras los hermanos Rodríguez asumieron el control, permitiendo a Estados Unidos hacerse con el petróleo venezolano y la minería, sectores que obsesionan al presidente Trump.

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Presión directa sobre Colombia y otros países de la región

Colombia no ha sido inmune a esta dinámica. El presidente colombiano pasó de criticar a soldados estadounidenses en las calles de Nueva York a visitar la Casa Blanca, impulsando el bombardeo de grupos armados y el uso de glifosato en la erradicación de cultivos de coca. Para lograr esto, Estados Unidos aplicó sanciones directas, incluyendo la revocación de visas y la inclusión del presidente, familiares y el ministro del Interior en la lista Clinton.

Chile también enfrentó medidas similares cuando el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, perdió su visa por adjudicar a empresas chinas la construcción de un cable de fibra óptica submarino, considerado una amenaza a la seguridad regional por Washington.

Alianzas y bloqueos en México y Cuba

En México, la presidenta Sheinbaum se ha convertido en una aliada clave para Estados Unidos en el control de inmigrantes ilegales y la lucha contra el narcotráfico, al punto de que Washington reclamó responsabilidad en la muerte del jefe del cártel Nueva Generación. Mientras tanto, en Cuba, el bloqueo petrolero ha facilitado que el presidente Trump anuncie conversaciones con el nieto de Fidel Castro, anticipando una futura alianza entre ambos países.

Tendencias políticas y elecciones futuras

Estos movimientos coinciden con el ascenso de gobiernos de derecha en la región, como en Chile, Ecuador, Costa Rica y Honduras. Próximas elecciones presidenciales en Brasil y Colombia, donde existen regímenes de izquierda con alta popularidad, podrían alterar este panorama, pero es probable que, independientemente del resultado, las políticas de estos países se alineen con los intereses estadounidenses.

En resumen, Estados Unidos está reafirmando su dominio en América Latina mediante una combinación de presión económica, intervenciones militares y alianzas estratégicas, desplazando a rivales como China y consolidando su influencia en un hemisferio clave para sus intereses globales.

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