Ecuador declara persona non grata al embajador cubano y ordena salida inmediata
El gobierno del presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha tomado una decisión diplomática de gran impacto al declarar persona non grata al embajador de Cuba, Basilio Gutiérrez, y ordenar la salida de toda la misión diplomática y consular cubana del territorio ecuatoriano.
Plazo de 48 horas para abandonar el país
Según el comunicado oficial emitido por la Cancillería ecuatoriana, se ha establecido un plazo perentorio de 48 horas para que el embajador cubano y su personal abandonen Ecuador. La medida se fundamenta en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, aunque las autoridades no han proporcionado explicaciones detalladas sobre las razones específicas que motivaron esta decisión.
En su declaración, el gobierno ecuatoriano afirmó: "El Gobierno de Ecuador reafirma su compromiso con el respeto al Derecho Internacional y la defensa de los altos intereses nacionales", sin ofrecer mayores precisiones sobre los motivos concretos detrás de esta acción diplomática.
Respuesta inmediata de Cuba
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ha respondido con contundencia, calificando la medida como "arbitraria e injustificada". Según la versión cubana, la notificación se realizó mediante una nota verbal sin presentar argumentos sustanciales, y aseguran haber cumplido estrictamente con todos los reglamentos y leyes internacionales, sin interferir en los asuntos internos de Ecuador.
Las autoridades cubanas han expresado su preocupación por el contexto en que se produce esta decisión, señalando que ocurre "en un momento caracterizado por el reforzamiento de la agresión de los Estados Unidos contra Cuba" y pocos días antes de una reunión convocada por el expresidente estadounidense Donald Trump con varios mandatarios de la región, entre los que se incluye el propio presidente Noboa.
Medidas adicionales y consecuencias diplomáticas
Paralelamente, el presidente Noboa ha emitido un decreto presidencial que da por terminadas las funciones del embajador de Ecuador ante La Habana, José María Borja, lo que sugiere un deterioro significativo en las relaciones bilaterales entre ambos países.
Cuba ha manifestado que esta acción representa "un acto inamistoso y sin precedentes" que afecta profundamente las relaciones históricas de amistad y cooperación que han mantenido ambas naciones y sus pueblos durante décadas. La respuesta cubana enfatiza el daño que esta medida podría causar a los vínculos diplomáticos establecidos desde hace años.
Esta situación diplomática se desarrolla en un momento particularmente sensible para las relaciones internacionales en la región, con implicaciones que podrían extenderse más allá de los dos países directamente involucrados, afectando el panorama político y diplomático latinoamericano en su conjunto.
