Diálogos entre Ucrania y Rusia en Ginebra concluyen sin avances significativos
Representantes de Ucrania y Estados Unidos finalizaron este jueves una nueva ronda de diálogos en Ginebra, Suiza, en medio de un tenso escenario donde Rusia ha advertido que no tiene "fechas límites" para alcanzar un acuerdo de paz. Las conversaciones, que se basan en un plan estadounidense presentado a finales del año pasado, continúan en un punto muerto tras más de cuatro años de conflicto bélico en Europa.
Negociaciones por separado con mediación estadounidense
Negociadores rusos y ucranianos viajaron a Ginebra para mantener conversaciones por separado con funcionarios estadounidenses, como parte del proceso impulsado por Donald Trump para poner fin al conflicto. El negociador ucraniano, Rustem Umiérov, informó que el diálogo se centró en temas económicos de la posguerra y en los preparativos para la próxima ronda de negociaciones trilaterales con participación rusa.
Varias rondas de diálogos previas no han logrado cerrar un acuerdo para terminar con el peor conflicto bélico en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, que ha dejado:
- Cientos de miles de muertos y heridos
- Millones de ucranianos refugiados en el extranjero
- Destrucción masiva de infraestructuras
Posiciones irreconciliables sobre el Donbás
El principal obstáculo para las negociaciones sigue siendo el destino del Donbás, la región industrial del este de Ucrania que ha sido el epicentro de los combates. Rusia, que ocupa aproximadamente el 20% del territorio ucraniano, exige el control total de la región de Donetsk, una condición que Kiev rechaza categóricamente por considerarla equivalente a una capitulación.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, declaró enfáticamente: "No tenemos fechas límites, tenemos tareas. Las estamos llevando a cabo". Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que es demasiado pronto para hacer pronósticos sobre el resultado de las negociaciones.
Requisitos contradictorios para una cumbre presidencial
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha insistido repetidamente en la necesidad de una reunión directa con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para acordar los puntos clave del conflicto. Sin embargo, Moscú mantiene su posición de que no aceptará una cumbre presidencial hasta el final de las negociaciones, y solo para firmar un acuerdo previamente alcanzado por los equipos negociadores.
Mientras tanto, el asesor económico del Kremlin, Kirill Dmitriev, tiene previsto reunirse con los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner en Ginebra, aunque no hay indicios de que vaya a tener contactos directos con la delegación ucraniana.
Contexto de continuos ataques militares
La reunión en Suiza fue precedida por una nueva noche de ataques rusos en Ucrania y por un canje de restos de militares caídos en combate. Rusia anunció haber entregado mil cuerpos de soldados ucranianos a Kiev, a cambio de los restos de 35 militares rusos.
Según informó el presidente Zelenski en la red social X, Moscú disparó aproximadamente:
- 420 drones
- 39 misiles
contra territorio ucraniano, causando decenas de heridos, incluidos niños. Aunque la mayoría de los misiles fueron interceptados, causaron daños significativos a infraestructuras cruciales y edificios residenciales en ocho regiones diferentes.
Preparativos para nuevas discusiones trilaterales
El miércoles por la noche, Zelenski y Trump mantuvieron una conversación telefónica de 30 minutos sobre el encuentro de Ginebra y los preparativos de nuevas discusiones trilaterales, previstas "a principios de marzo" según el presidente ucraniano.
Ucrania se niega firmemente a firmar cualquier acuerdo sin garantías de seguridad que disuadan a Rusia de volver a invadir su territorio, mientras que Rusia insiste en sus demandas territoriales. Este impasse fundamental mantiene las conversaciones en un estado de estancamiento, con pocas perspectivas de avance inmediato hacia una solución pacífica del conflicto más devastador que ha vivido Europa en décadas.



