El hallazgo que sorprende a los científicos sobre el cometa 3I/Atlas
La misión JUICE de la Agencia Espacial Europea ha detectado que el cometa interestelar 3I/Atlas libera al espacio aproximadamente dos toneladas de material por segundo, lo que equivale a unas 70 piscinas olímpicas de vapor de agua cada día. Este descubrimiento, basado en observaciones realizadas en noviembre de 2025 y recibidas en la Tierra en febrero de 2026, ofrece información valiosa sobre materiales formados alrededor de otras estrellas.
Observaciones detalladas del cometa
3I/Atlas fue observado por los instrumentos MAJIS y JANUS durante su aproximación al Sol, cuando la radiación solar activó un proceso de sublimación en su núcleo helado. Este fenómeno generó la coma, la cola y un aumento de brillo que permitió detectar emisiones de vapor de agua y dióxido de carbono.
Giuseppe Piccioni, del Instituto Nacional de Astrofísica, explicó: "Las detecciones repetidas de vapor de agua y dióxido de carbono por MAJIS indican que los hielos volátiles enterrados bajo la superficie fueron liberados activamente al espacio poco después del paso por el perihelio". Añadió que los datos recopilados permiten estimar una salida desde el núcleo del cometa de aproximadamente dos toneladas por segundo, equivalente a 70 piscinas olímpicas de vapor de agua expulsadas al espacio cada día. Estos datos ayudarán a comprender mejor la actividad del cometa tras su paso más cercano al Sol, así como las propiedades físicas y químicas de materiales formados alrededor de otra estrella hace miles de millones de años.
Las observaciones se realizaron poco después del descubrimiento del cometa, reportado el 1 de julio de 2025. La operación se llevó a cabo con una ventana limitada de observación y emisiones débiles, y la información recopilada demoró varios meses en ser transmitida.
Pasquale Palumbo, investigador del INAF y responsable principal del instrumento JANUS, afirmó: "Esperamos mucho tiempo, pero realmente valió la pena. Las imágenes obtenidas revelan por primera vez la intensa actividad del cometa cerca del perihelio. 3I/Atlas mostró una coma extendida, una cola y diversas estructuras como rayos, chorros y filamentos. Estos datos nos permitirán estudiar su evolución y comportamiento en distintos periodos de tiempo. Estamos muy satisfechos con el rendimiento de JANUS, que además anticipa lo que podrá hacer cuando opere alrededor de Júpiter y sus lunas heladas".
Estudios sobre composición y antigüedad
Investigaciones recientes señalan que 3I/Atlas podría tener entre 10.000 y 12.000 millones de años, lo que lo ubicaría entre los objetos más antiguos observados. Datos de telescopios como James Webb y Hubble apuntan a una composición isotópica asociada a etapas tempranas de la Vía Láctea.
Entre los hallazgos reportados se encuentran concentraciones elevadas de metanol y moléculas orgánicas en proporciones distintas a las observadas en cometas del sistema solar. Estos registros son analizados como indicios de un entorno químico diferente. Los principales puntos destacados por los estudios incluyen:
- Una antigüedad estimada de hasta 12.000 millones de años.
- Presencia de compuestos orgánicos en proporciones inusuales.
- Evidencia de un origen asociado a fases tempranas de formación galáctica.
Trayectoria actual y salida del sistema solar
Tras alcanzar el perihelio en octubre de 2025, el objeto continúa alejándose en una trayectoria hiperbólica, lo que indica que no regresará al sistema solar. Su desplazamiento lo llevará a cruzar las regiones externas más allá de las órbitas de Saturno, Urano y Neptuno. Los científicos mantienen seguimiento de su recorrido mientras la disminución de brillo permita nuevas observaciones. Plataformas de monitoreo astronómico permiten consultar en tiempo real su posición, velocidad y distancia.
De hipótesis artificial a explicación natural
Durante sus primeras observaciones surgieron especulaciones sobre un posible origen artificial debido a variaciones periódicas en su brillo, emisiones detectadas y rasgos interpretados como inusuales. Entre esas hipótesis figuró la planteada por el astrofísico Avi Loeb. Análisis posteriores atribuyeron esos comportamientos a procesos cometarios asociados a la liberación de gases por calentamiento solar. Con base en esos estudios, la comunidad científica y agencias como la NASA consideran a 3I/Atlas un objeto natural de origen interestelar.



